Salvar al régimen de Kiev no forma parte de nuestros planes
Desde Moscú, Vladimir Putin declaró el domingo que Rusia se encuentra a un paso de consolidar el control total sobre Limán, nudo ferroviario estratégico en Donetsk, mientras sus tropas avanzan hacia Sloviansk. El mandatario reconoció la existencia de propuestas ucranianas para limitar el conflicto, pero las rechazó veladamente, dejando en claro que Rusia no tiene intención de aliviar la presión sobre Kiev. En el horizonte, las negociaciones de paz permanecen suspendidas en el tiempo, condicionadas a que Washington resuelva primero sus asuntos con Irán.
- Rusia afirma controlar el 96% de Limán, con apenas 149 edificios aún en manos ucranianas de un total de 11.000, lo que convertiría la caída de la ciudad en cuestión de días.
- El avance hacia Sloviansk se acelera: las tropas rusas se encuentran a entre ocho y nueve kilómetros de la ciudad, aumentando la presión sobre el corazón logístico de Donetsk.
- Ucrania habría propuesto un cese de fuego parcial que permitiría retirar sus fuerzas de cuatro regiones clave, una señal de la grave escasez de personal que enfrenta Kiev según el propio Putin.
- Moscú rechazó implícitamente esas propuestas: aceptarlas permitiría a Ucrania reagruparse, algo que Rusia no está dispuesta a conceder.
- Las negociaciones de paz con mediadores estadounidenses quedan en suspenso, supeditadas a la resolución del conflicto entre Washington y Teherán en Medio Oriente.
El domingo, Vladimir Putin afirmó desde el Kremlin que las fuerzas rusas han prácticamente completado la toma de Limán, ciudad ucraniana que opera como enclave logístico y nudo ferroviario crítico en Donetsk. De los 11.000 edificios que componen la localidad, solo 149 permanecerían bajo control ucraniano. El presidente describió a Limán como el centro orgánico más relevante de la región y señaló que el avance hacia Sloviansk, a menos de diez kilómetros de distancia, progresa a ritmo acelerado.
Putin también justificó las ofensivas en las direcciones de Sumy y Vovchansk como parte de un objetivo declarado: construir una zona de seguridad a lo largo de las fronteras rusas, en respuesta a la incursión ucraniana en Kursk y a los ataques continuos sobre territorio ruso.
En el plano diplomático, el mandatario reconoció que Kiev ha enviado propuestas para limitar las operaciones militares a nuevas regiones y suspender los ataques mutuos en suelo ruso. Según Putin, Ucrania buscaría con esto retirar sus fuerzas de Mykolaiv, Dnipropetrovsk, Járkiv y Sumy para reagruparlas ante lo que describió como una escasez catastrófica de personal. Sin embargo, rechazó la propuesta de forma implícita: salvar al régimen de Kiev, dijo, no forma parte de los planes rusos.
Sobre las negociaciones de paz, Putin expresó que espera la llegada de mediadores estadounidenses a Moscú, pero condicionó esa visita a que Washington resuelva primero la situación con Irán. El panorama que emerge es el de una guerra que avanza en el terreno mientras, en paralelo, ambas partes mantienen abiertas —aunque tensas— líneas de comunicación sobre un posible cese de hostilidades.
Desde el Kremlin, Vladimir Putin sostuvo el domingo que las fuerzas rusas han prácticamente conquistado Limán, la ciudad ucraniana que funciona como enclave logístico estratégico en la región de Donetsk. Según el mandatario, solo permanecen 149 edificios bajo control ucraniano de un total de 11.000 en la localidad, que históricamente fue uno de los mayores patios de maniobra de la Unión Soviética y sigue siendo un nudo ferroviario de importancia crítica para la región.
En una entrevista con el periodista Pável Zarubin de la agencia Vesti, Putin describió a Limán como el centro orgánico más relevante de Donetsk y afirmó que el avance hacia Sloviansk, otra ciudad ucraniana en la misma región, progresa a ritmo acelerado. Según sus palabras, las tropas rusas se encuentran entre ocho y nueve kilómetros de distancia de Sloviansk. El presidente también mencionó que sus fuerzas controlan el 96 por ciento del territorio de Konstantinovka, ciudad industrial ucraniana.
Putin justificó la ofensiva en las direcciones de Sumy y Vovchansk como parte de un objetivo más amplio: crear una zona de seguridad a lo largo de las fronteras rusas. Explicó que este objetivo se estableció después de que las Fuerzas Armadas ucranianas invadieran la región de Kursk y realizaran ataques continuos contra zonas fronterizas rusas.
Durante la conversación, el mandatario reconoció que Moscú ha recibido propuestas de Kiev para limitar la acción militar a nuevas regiones y suspender los ataques mutuos en territorio ruso. Según Putin, estas propuestas buscarían permitir que las Fuerzas Armadas ucranianas se retiren de las regiones de Mykolaiv, Dnipropetrovsk, Járkiv y Sumy, así como de ciertos tramos de la frontera estatal, para redesplegarse en esas cuatro regiones mencionadas. El presidente sugirió que Ucrania ve en esta estrategia una posible solución ante lo que describió como una escasez catastrófica de personal militar.
Sin embargo, Putin rechazó implícitamente estas propuestas al afirmar que salvar al régimen de Kiev no forma parte de los planes rusos. El rechazo fue directo pero envuelto en el lenguaje de la necesidad militar: si Rusia aceptara el acuerdo, las fuerzas ucranianas podrían concentrarse en defender las regiones mencionadas, algo que Moscú aparentemente no desea permitir.
Respecto a las negociaciones de paz, Putin expresó que espera la visita de mediadores estadounidenses a Moscú. Sin embargo, condicionó esta visita a que Estados Unidos primero resuelva su situación con Irán en relación al conflicto en Medio Oriente. "Esperamos que, una vez concluidos todos los acontecimientos y superada la fase activa en la vía iraní, lleguen los representantes de la administración estadounidense con quienes ya nos hemos reunido repetidamente en Moscú", declaró el líder ruso.
Las declaraciones de Putin reflejan una posición que combina afirmaciones sobre avances militares con un reconocimiento implícito de que existen canales de negociación abiertos, aunque rechaza las condiciones que Ucrania ha propuesto. El panorama que emerge es el de una guerra que continúa en el terreno mientras, simultáneamente, ambas partes mantienen líneas de comunicación sobre posibles términos de cese de hostilidades.
Citações Notáveis
Limán es uno de los mayores patios de maniobra de la antigua Unión Soviética y un centro logístico vital— Vladimir Putin
Las Fuerzas Armadas rusas ya controlan el 96 por ciento del territorio de Konstantinovka— Vladimir Putin
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Putin enfatiza tanto los números específicos sobre Limán, esos 149 edificios de 11.000?
Porque los números crean la ilusión de precisión y control. Si dices que controlas el 96 por ciento, suena como si la batalla estuviera prácticamente ganada. Es una forma de narrar la victoria antes de que sea completa.
¿Y por qué rechaza las propuestas de Kiev si reconoce que existen?
Porque aceptarlas significaría permitir que Ucrania se reagrupe y fortalezca sus defensas en esas regiones. Putin quiere debilitarla, no darle tiempo para recuperarse. El rechazo es estratégico, no ideológico.
¿Qué significa que condicione las negociaciones a lo que pase con Irán?
Que Rusia no está apurada. Mientras haya conflicto en Medio Oriente, Estados Unidos estará distraído. Putin está jugando con el tiempo, esperando que el terreno militar se resuelva a su favor antes de sentarse a negociar de verdad.
¿Cree que estas declaraciones son para consumo doméstico o internacional?
Ambos. Internamente, Putin necesita mostrar que la guerra avanza. Internacionalmente, necesita parecer razonable, alguien dispuesto a negociar. Las declaraciones hacen ambas cosas simultáneamente.
¿Qué tan creíbles son estas cifras sobre el territorio controlado?
Difícil de verificar desde fuera. Ambos bandos exageran sus ganancias. Lo que importa es que Putin las dice públicamente, lo que sugiere que cree que puede sostenerlas o que necesita que se crean.