Lamo de Espinosa: «El sanchismo es un grupo de amigos que controla el PSOE»

El sanchismo es un grupo de amigos que ha capturado el Estado
Lamo de Espinosa describe una estructura de poder basada en relaciones personales, no en ideología partidista.

Desde la cátedra y la experiencia institucional, el sociólogo Emilio Lamo de Espinosa ofrece un diagnóstico del momento político español que va más allá de la coyuntura: el sanchismo, a su juicio, no es una ideología sino una red de lealtades personales que ha capturado el Estado y erosionado los consensos fundacionales de la democracia española. Su análisis, formulado en conversación con José Antonio Zarzalejos, sitúa este fenómeno en una fractura más amplia entre quienes abrazan la globalización y quienes se sienten abandonados por ella, una tensión que remodela los mapas políticos de Occidente. En el fondo de su reflexión late una pregunta que trasciende a cualquier gobierno: ¿cuánto pueden resistir las instituciones antes de que la presión las deforme irreversiblemente?

  • Lamo de Espinosa describe el sanchismo no como un proyecto ideológico sino como un círculo de allegados que ha tomado el control del PSOE y del Gobierno, recurriendo a estrategias que califica de conspirativas contra jueces, periodistas y policías.
  • El académico advierte que Pedro Sánchez podría impulsar referéndums sobre la plurinacionalidad de España y sobre la monarquía, movimientos que, aunque difíciles de prosperar, tendrían una carga política rupturista de primera magnitud.
  • En política exterior, denuncia una doble diplomacia: la oficial de Albares y una paralela encomendada a Zapatero, cuya influencia ha operado por encima de la primera, generando lo que Lamo de Espinosa llama un desbarajuste internacional.
  • Frente al pesimismo institucional, el sociólogo señala que la Constitución de 1978 ha demostrado una solidez inesperada: en España se ha procesado a familiares del Rey y al entorno del presidente, algo que contrasta con la impunidad del golpe de Estado de Trump en 2021.

Emilio Lamo de Espinosa, catedrático de sociología y exdirector del Real Instituto Elcano durante once años, se sienta con José Antonio Zarzalejos en el podcast Punto Ciego para trazar un retrato severo de la política española actual. Su diagnóstico central es que el sanchismo no constituye una ideología, sino una estructura de poder articulada en torno a relaciones personales: un grupo de allegados —algunos, dice, próximos al lumpen— que ha capturado el PSOE y el Gobierno, y que ante la resistencia institucional ha desplegado estrategias conspirativas contra jueces, periodistas y policías. Sitúa el origen de este fenómeno en el zapaterismo, cuando a su juicio se rompieron los consensos fundamentales de la Transición.

Para entender la política española, Lamo de Espinosa propone tres ejes: el clásico izquierda-derecha, el de nacionalistas frente a constitucionalistas, y un tercero más reciente que enfrenta a globalizadores con territorializados, es decir, quienes se sienten perdedores de la globalización y reclaman la protección del Estado nación. De esa fractura nace el populismo que encarna Vox, y el académico advierte que ese tercer eje está cruzándose con el primero de maneras aún imprevisibles.

Entre sus preocupaciones más urgentes figura la posibilidad de que Sánchez impulse referéndums sobre la plurinacionalidad y la monarquía, iniciativas que califica de rupturistas aunque reconoce que podrían no prosperar. En este escenario, considera que la Corona y Felipe VI conservan una legitimidad social superior a la de otras instituciones. En política exterior, denuncia la coexistencia de una diplomacia oficial y una paralela ejercida por Zapatero, cuya influencia ha eclipsado a la primera, resultando en lo que describe como un desbarajuste, salvo en el acercamiento a China, que valora positivamente.

Aun así, Lamo de Espinosa no concluye con un diagnóstico de derrumbe institucional. Señala que la Constitución de 1978 ha resistido mejor de lo esperado: en España se ha procesado a familiares del Rey, a un expresidente y al entorno del presidente en ejercicio. Lo contrasta con la impunidad del intento de golpe de Estado de Trump en 2021. Es, a su modo, un recordatorio de que las instituciones españolas, bajo toda la presión que describe, siguen en pie.

Emilio Lamo de Espinosa, catedrático de sociología y doctor en Derecho que dirigió durante once años el Real Instituto Elcano, se sienta a conversar con José Antonio Zarzalejos en el podcast Punto Ciego para desentrañar el estado actual de la política española. Lo que emerge de esa conversación es un retrato severo de lo que él llama sanchismo: no una ideología, sino una estructura de poder basada en relaciones personales.

Para Lamo de Espinosa, el sanchismo es un grupo de allegados, algunos de los cuales describe como próximos al lumpen, que ha logrado capturar tanto el PSOE como el Gobierno. Este círculo, según su análisis, ha intentado ocupar el Estado de manera integral y, cuando ha encontrado resistencia institucional, ha recurrido a estrategias que el académico caracteriza como conspirativas, dirigidas contra jueces, periodistas y policías. Sitúa el origen de este fenómeno en el zapaterismo, el período de gobierno entre 2004 y 2011, cuando a su juicio se rompieron los consensos fundamentales de la Transición, particularmente la idea de que la democracia debería ser heredera de la Segunda República.

El sociólogo propone un mapa de los ejes que estructuran la política española contemporánea. Están, por supuesto, el eje izquierda-derecha y el eje nacionalistas-constitucionalistas. Pero existe un tercero, más reciente, que enfrenta a los globalizadores contra lo que él llama territorializados: aquellos que se sienten perdedores de la globalización y reclaman protección económica, política y cultural, es decir, un retorno al Estado nación. De esa fractura surge el populismo que en España encarna Vox. Lamo de Espinosa observa que estos dos mundos, el primero y el tercero, están cruzándose en la actualidad.

En su conversación con Zarzalejos, el académico expresa preocupación por lo que sospecha son planes rupturistas de Pedro Sánchez: un referéndum sobre la plurinacionalidad de España y posiblemente sobre la monarquía. Aunque reconoce que tales iniciativas podrían no prosperar, sostiene que tendrían una dimensión política innegable. Observa que el PSOE ha sido atrapado por los nacionalismos, evidenciado en la financiación singular de Cataluña y en las políticas lingüísticas, lo que lo lleva a no descartar un planteamiento plebiscitario y rupturista que ofrecería una segunda transición. En este contexto, considera que la Corona y Felipe VI mantienen una credibilidad y legitimidad social superior a la de otras instituciones del Estado.

Sobre política exterior, Lamo de Espinosa identifica una dualidad problemática. Existe una gestión oficial conducida por José Manuel Albares, pero también una segunda diplomacia encomendada a Zapatero que ha operado con ventaja sobre la primera. Salvo en el acercamiento a China, que considera acertado, califica la política internacional española como un desbarajuste. Respecto al expresidente, distingue entre el comportamiento personal que contempla con incredulidad, incluyendo la sospecha de que será inculpado para proteger a sus hijas de sanciones penales, y su rol como mediador internacional, que considera coherente con sus posiciones previas.

Sobre la reforma constitucional, Lamo de Espinosa la considera deseable pero improbable. Sin embargo, argumenta que la Constitución de 1978 ha demostrado ser más sólida de lo esperado. Señala que en España se ha procesado a familiares del Rey, a un expresidente, a la esposa y al hermano del presidente en funciones. Por contraste, menciona el golpe de Estado de Trump en 2021, del que permanece impune. Aquí, sostiene, habría sido juzgado. Es una observación que subraya, a su modo, la fortaleza relativa de las instituciones españolas frente a las amenazas que identifica.

El sanchismo consiste en un grupo de amigos que ha logrado controlar el PSOE y el Gobierno e intentó ocupar el Estado
— Emilio Lamo de Espinosa
En España se ha procesado a familiares del Rey, a un expresidente, a la mujer y el hermano del presidente, mientras Trump permanece impune tras su golpe de Estado
— Emilio Lamo de Espinosa
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

Cuando usted habla de sanchismo como un grupo de amigos, ¿está diciendo que es simplemente corrupción, o hay algo más estructural en lo que describe?

Model

Es más que corrupción. La corrupción es un delito. Lo que veo es una captura de instituciones por un círculo que opera con lógica de red personal, no de partido o ideología. Eso es más peligroso porque es más difícil de combatir institucionalmente.

Inventor

¿Y por qué cree que el PSOE permitió que esto sucediera?

Model

El PSOE es un partido con historia, con estructura. Pero cuando un grupo cohesionado toma las palancas del poder, la institución se adapta. Es lo que pasó con el zapaterismo. Los consensos se rompieron desde dentro.

Inventor

Menciona tres ejes políticos. ¿Significa que la izquierda y la derecha tradicionales están muriendo?

Model

No están muriendo, pero están siendo atravesados por algo nuevo. El eje globalizadores-territorializados corta transversalmente. Hay gente de izquierda que se siente perdedora de la globalización. Eso es lo que explica a Vox, pero también explica muchas cosas del sanchismo.

Inventor

¿Cree realmente que Sánchez planea un referéndum sobre la monarquía?

Model

No sé si lo planea. Pero sé que no lo descarta. Y eso es lo importante. La dimensión política de simplemente plantear eso, aunque fracase, es enorme. Cambia el terreno de juego.

Inventor

¿Qué le preocupa más: Zapatero operando en paralelo, o el sanchismo en el Gobierno?

Model

Son lo mismo. Zapatero es parte del círculo. La política exterior desorganizada no es un accidente, es el resultado de tener dos gestiones que no responden a la misma lógica institucional.

Inventor

¿Y la Corona? ¿Puede ser un contrapeso?

Model

Tiene credibilidad que otras instituciones han perdido. Pero la Corona no puede gobernar. Solo puede resistir. Y eso es lo que está haciendo.

Fale Conosco FAQ