En un país donde la desigualdad digital sigue trazando fronteras invisibles entre lo urbano y lo rural, Promtel y Viasat firmaron a mediados de julio un acuerdo de colaboración que une la autoridad institucional del Estado mexicano con la experiencia satelital de una empresa global. El convenio no promete soluciones inmediatas, sino algo quizás más valioso: un marco compartido de acción para llevar conectividad a quienes históricamente han quedado fuera del alcance de las grandes redes. En el fondo, este pacto reconoce que cerrar la brecha digital no es solo un desafío técnico, sino un acto de