En el 35º aniversario de la independencia ucraniana, el recién nombrado primer ministro británico Andy Burnham eligió Kiev como destino de su primer viaje internacional, un gesto que habla tanto de la urgencia del conflicto como de la continuidad del compromiso occidental. Junto a Macron y Merz, Burnham copresidirá la Coalición de Voluntarios y anunciará medidas concretas de apoyo militar, recordándonos que la diplomacia, en tiempos de guerra, se mide también en presencias simbólicas y decisiones técnicas de alto alcance.