En las sierras del suroeste de Ciudad Real, donde la naturaleza densa y el silencio rural han convivido durante siglos con garrapatas y fauna salvaje, un joven fue picado en julio y contrajo el virus de la Fiebre Hemorrágica Crimea-Congo. Su recuperación fue rápida, pero el hecho en sí es histórico: es el primer caso autóctono confirmado en la provincia, transformando lo que los modelos epidemiológicos anticipaban en una realidad tangible. La ciencia ya señalaba esta tierra como zona de riesgo; ahora, la tierra misma lo ha confirmado.
Primer caso autóctono de Crimea-Congo confirma a Ciudad Real como zona de alto riesgo
Un paciente requirió hospitalización por infección de Crimea-Congo, aunque con evolución favorable y alta médica tras recuperación rápida.