En los primeros días de agosto de 2026, el puerto ecuatoriano de Manta recibió por primera vez un buque car carrier exclusivo de BYD, el gigante automotriz chino, marcando un momento en que las rutas del Pacífico americano se reconfiguran alrededor de la nueva energía. El MV BYD CHANGZHOU, con 808 vehículos eléctricos a bordo, no llegó simplemente a descargar mercancía: llegó a inscribir a Manta en el mapa logístico global de la transición automotriz. Es la historia de un puerto que, al abrirse a las corrientes del comercio contemporáneo, descubre que su geografía puede convertirse en destino.