Soluciones habitacionales en muy corto tiempo
Nueve días después de que los sismos del 24 de junio sacudieran el país, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció desde La Carlota que el viernes el equipo económico presentaría un paquete de medidas de emergencia. Entre ellas, fondos directos para víctimas y la eliminación de aranceles notariales e inmobiliarios para facilitar el acceso a vivienda. En el fondo de este anuncio late una pregunta que toda crisis habitacional plantea: si la velocidad del Estado puede alcanzar la urgencia de las familias que han perdido su hogar.
- Los terremotos del 24 de junio dejaron familias desplazadas y una crisis habitacional que exige respuestas antes de que el sufrimiento se vuelva crónico.
- El gobierno reconoció que actuar solo no bastaría: la ministra de Hábitat, Paola Posani, contactó al sector inmobiliario desde el primer día posterior a los sismos.
- Se anunciaron fondos de asistencia directa y la exoneración de tasas notariales y registros de propiedad para reducir las barreras económicas a quienes necesitan formalizar una nueva vivienda.
- Posani se reunió con las cámaras de construcción e inmobiliaria para identificar cómo el sector privado puede contribuir a resolver la emergencia en el menor tiempo posible.
- El paquete completo de medidas se presentaría el viernes 3 de julio, convirtiendo ese día en el primer examen real de la voluntad política del gobierno ante la crisis.
Desde La Carlota, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció ante corresponsales internacionales que el viernes 3 de julio el equipo económico presentaría un paquete de medidas para responder a los terremotos del 24 de junio. Las acciones incluirían fondos específicos para asistir a las víctimas, eliminación de aranceles en trámites notariales y exención de tasas en registros de propiedad para quienes necesitaran comprar o alquilar vivienda.
Rodríguez destacó que la ministra de Hábitat y Vivienda, Paola Posani, había mantenido contacto permanente con el sector inmobiliario desde el primer día tras los sismos. Esa comunicación temprana respondía a una estrategia deliberada: traducir la urgencia en soluciones concretas antes de que la crisis se profundizara.
Posani se reunió con la cámara de construcción y la cámara inmobiliaria del país para identificar de qué manera el sector privado podría contribuir a resolver la emergencia habitacional. El enfoque combinaba alivio fiscal inmediato —al eliminar barreras económicas para formalizar nuevas viviendas— con movilización del mercado y fondos de asistencia directa para quienes habían perdido sus hogares.
Lo que quedaba por verse era si estas medidas llegarían con suficiente amplitud y rapidez. Los anuncios del viernes serían el primer test de esa voluntad política, mientras las familias desplazadas esperaban saber cuándo volverían a tener un techo sobre sus cabezas.
Desde La Carlota, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció que el viernes 3 de julio el equipo económico presentaría un paquete de medidas diseñadas para responder a los terremotos que sacudieron el país el 24 de junio. Durante una conferencia de prensa con corresponsales internacionales, detalló el alcance de lo que vendría: fondos específicos para asistir a las personas afectadas, eliminación de aranceles en trámites notariales, y exención de tasas en los registros de propiedad para quienes necesitaran comprar o alquilar vivienda.
La magnitud de los daños había dejado claro que la respuesta requería coordinación entre múltiples frentes. Rodríguez enfatizó que la ministra de Hábitat y Vivienda, Paola Posani, había estado en contacto permanente con el sector inmobiliario desde el primer día después de los sismos. Esa comunicación temprana no era casual: el gobierno buscaba traducir la urgencia en soluciones concretas.
Los primeros pasos de Posani fueron reunirse tanto con la cámara de construcción como con la cámara inmobiliaria del país. Estas conversaciones tenían un propósito claro: identificar cómo el sector privado podría contribuir a resolver la crisis habitacional que los terremotos habían agravado. La presidenta encargada subrayó que el objetivo era lograr soluciones de vivienda en un plazo muy corto, reconociendo que cada día sin alojamiento adecuado multiplicaba el sufrimiento de las familias desplazadas.
Lo que emergía de estos anuncios era un enfoque que combinaba alivio fiscal inmediato con movilización del mercado inmobiliario. Al eliminar las tasas notariales y los aranceles de registro, el gobierno reducía las barreras económicas para que las personas pudieran formalizar nuevas viviendas. Simultáneamente, los fondos de asistencia directa buscarían cubrir las necesidades más urgentes de quienes habían perdido sus hogares.
La coordinación entre ministerios y cámaras empresariales sugería que el gobierno veía la reconstrucción no como un problema que el Estado resolvería solo, sino como una tarea que requería la participación del sector privado. Paola Posani se había convertido en un punto de articulación clave en esa estrategia, llevando las demandas de las víctimas a las mesas de negociación con constructores e inmobiliarios.
Lo que quedaba por verse era si estas medidas llegarían a tiempo y con suficiente amplitud para atender la escala real de los daños. Los anuncios del viernes 3 de julio serían el primer test de esa voluntad política. Mientras tanto, las familias desplazadas esperaban noticias concretas sobre cuándo podrían volver a tener un techo sobre sus cabezas.
Citas Notables
Estas acciones tienen que ver con creación de fondos para atención de las víctimas, exoneración de tasas notariales y en registros inmobiliarios para lo que tenga que ver con el proceso de adquisición o de alquiler de viviendas— Delcy Rodríguez, presidenta encargada
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué el gobierno decidió exonerar tasas notariales específicamente? Parece un detalle técnico.
No es técnico en absoluto. Cuando pierdes tu casa, los trámites para conseguir una nueva se vuelven una barrera más. Cada arancel es dinero que no tienes. Eliminarlos es decir: no vamos a dejarlos atrapados en la burocracia mientras están en crisis.
¿Y por qué involucrar a las cámaras inmobiliarias desde el primer día?
Porque el gobierno no construye casas rápido. Los constructores sí. Si quieres soluciones en corto plazo, necesitas que el sector privado se mueva. Eso requiere conversación desde el inicio, no después.
¿Qué tan grave fue el daño del 24 de junio?
Lo suficientemente grave como para que la presidenta encargada convocara una conferencia internacional sobre ello. Cuando eso sucede, sabes que no es un problema local.
¿Confías en que estas medidas funcionarán?
Las medidas son lógicas. Lo que no sabemos es si llegarán a tiempo y si serán suficientes. Eso depende de cuántas personas quedaron sin hogar y cuánta capacidad real tiene el sector inmobiliario para responder.