En el delicado equilibrio entre la guerra y la diplomacia, los mercados del petróleo respiraron brevemente el domingo cuando una pausa de dos días en los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán en el golfo Pérsico empujó el barril Brent a la baja un 4,9%, hasta los 92,02 dólares. La semana anterior, el miedo a una guerra total había llevado el crudo hasta los 102 dólares, recordándonos que el estrecho de Ormuz —esa franja de agua por donde transita una quinta parte del petróleo mundial— es hoy uno de los puntos más frágiles de la economía global. La tregua no es paz, y el mercado lo sabe: