Cuatro horas en las que la electricidad cuesta prácticamente nada
En el mercado eléctrico español, cada jornada esconde un mapa de oportunidades y trampas que pocos consumidores llegan a leer. Este viernes 22 de mayo, ese mapa es especialmente elocuente: entre el mediodía y la tarde, la abundancia renovable empuja los precios a territorio negativo, mientras que la noche reclama su tributo con máximos de 120 euros por megavatio hora. La brecha entre ambos extremos no es solo un dato técnico, sino una invitación a repensar cuándo y cómo habitamos nuestros hogares.
- Tras una semana de subidas sostenidas, el precio medio cede ligeramente hasta los 56,14 euros/MWh, pero ese promedio enmascara una jornada de contrastes extremos.
- La madrugada y la mañana temprana golpean fuerte: la primera hora del día roza los 110 euros y un nuevo pico supera los 102 euros entre las 06:00 y las 08:00.
- Entre las 11:00 y las 17:00 horas se abre una ventana excepcional con precios negativos, señal de que la red tiene más energía renovable de la que puede absorber.
- Lavadoras, lavavajillas y coches eléctricos pueden funcionar sin coste real —e incluso con ahorro— durante esas cuatro horas centrales del día.
- A partir de las 20:00 la demanda nocturna y la ausencia de sol disparan los precios por encima de los 100 euros, alcanzando el máximo de 120,01 euros/MWh entre las 22:00 y las 23:00.
- La jornada dibuja una lección práctica: quien planifique su consumo con el reloj en la mano puede convertir la volatilidad del mercado en ahorro real en su factura mensual.
El viernes 22 de mayo ofrece a los hogares españoles una rareza del mercado eléctrico: cuatro horas consecutivas en las que la electricidad tiene precio negativo. Entre las 13:00 y las 17:00, el coste cae a -0,01 euros por megavatio hora, según el Operador del Mercado Ibérico de la Energía. Es la huella de una red saturada de generación renovable, donde los productores prefieren pagar antes que detener sus instalaciones.
El precio medio de la jornada se sitúa en 56,14 euros/MWh, una ligera tregua tras varios días de subidas. Pero ese promedio no cuenta la historia completa. La madrugada arranca cara, rozando los 110 euros en la primera hora, y mantiene niveles elevados hasta bien entrada la mañana, con un nuevo repunte que supera los 102 euros entre las 06:00 y las 08:00. A partir de las 09:00, sin embargo, el precio inicia una caída sostenida que desemboca en la ventana negativa del mediodía.
Esos valores no son lo que aparece directamente en la factura —peajes, cargos e impuestos se añaden después—, pero funcionan como brújula para decidir cuándo encender la lavadora, el lavavajillas o el cargador del coche eléctrico. En una jornada con diferencias tan pronunciadas entre mínimos y máximos, la planificación del consumo puede traducirse en ahorros tangibles al final del mes.
La noche, en cambio, no perdona. Desde las 20:00 los precios superan los 100 euros, y el tramo entre las 22:00 y las 23:00 marca el punto más caro de toda la semana: 120,01 euros/MWh. La demanda es máxima, el sol ha desaparecido y la energía renovable con él. Para quienes puedan reorganizar sus rutinas, el mensaje del viernes es sencillo: aprovechar el mediodía y esquivar la noche.
El viernes 22 de mayo trae consigo una oportunidad poco común para los hogares españoles: cuatro horas consecutivas en las que la electricidad costará prácticamente nada. Entre las 13:00 y las 17:00 horas, el precio de la luz en el mercado mayorista caerá a -0,01 euros por megavatio hora, según los datos del Operador del Mercado Ibérico de la Energía. Es el tipo de ventana que los consumidores conscientes del gasto energético esperan semanas para aprovechar.
El precio medio de la jornada se situará en 56,14 euros por megavatio hora, una ligera bajada respecto a las múltiples subidas que han marcado la semana. Pero esa cifra promedio oculta una realidad mucho más compleja: el mercado eléctrico de este viernes será un territorio de extremos, con franjas horarias que oscilan entre lo gratuito y lo prohibitivamente caro. Estos precios mayoristas no son lo que finalmente pagan los usuarios en sus facturas —los peajes, cargos e impuestos se suman después—, pero sirven como brújula para entender cuándo conviene encender la lavadora o cargar el vehículo eléctrico.
La madrugada del viernes será cara. La primera hora del día roza los 110 euros por megavatio hora, y aunque los precios bajan ligeramente, se mantienen elevados durante toda la mañana. Entre las 06:00 y las 08:00 horas hay un nuevo pico que supera los 102 euros. Pero a partir de las 09:00 horas ocurre algo notable: el precio se desploma. A las 11:00 horas comienza una ventana excepcional que se prolonga hasta las 17:00, con valores negativos sostenidos. Esas cuatro horas centrales del día —de 13:00 a 17:00— representan el punto más bajo, el momento en el que la red eléctrica tiene tanta generación renovable disponible que los productores están dispuestos a pagar para que se consuma la energía.
Es el instante perfecto para concentrar el consumo de electrodomésticos. Una lavadora, un lavavajillas, la carga del coche eléctrico: todo ello puede hacerse sin coste alguno, incluso con un pequeño ahorro. En días donde las diferencias entre precios mínimos y máximos son tan pronunciadas como este viernes, la planificación del consumo puede traducirse en ahorros notables en la factura mensual.
Pero la tarde cede el paso a la noche, y con ella llega un cambio dramático. A partir de las 20:00 horas los precios se disparan por encima de los 100 euros. El momento más caro de toda la jornada se produce entre las 22:00 y las 23:00 horas, cuando el precio alcanza 120,01 euros por megavatio hora. Es el instante en el que cualquier consumo eléctrico resulta más gravoso, cuando la demanda es máxima y la generación renovable ha desaparecido con el atardecer. Para los hogares que puedan aplazar sus tareas domésticas, la lección es clara: el viernes 22 de mayo es un día para trabajar con el reloj, aprovechando esas horas de mediodía cuando la energía fluye abundante y barata.
Citas Notables
Es el mejor momento para poner lavadoras, lavavajillas o cargar el coche eléctrico sin coste alguno e incluso con un pequeño ahorro— Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE)
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué exactamente el precio se vuelve negativo en esas horas de la tarde?
Porque hay demasiada energía solar llegando a la red al mismo tiempo. Los paneles están en su punto máximo de generación, y la demanda no es lo suficientemente alta para absorberla toda. Los productores prefieren pagar a que se desperdicie.
¿Eso significa que la energía es literalmente gratis?
Gratis en el mercado mayorista, sí. Pero en tu factura siguen apareciendo peajes y cargos fijos. Lo que cambia es el componente variable, el precio de la energía en sí.
¿Y por qué sube tanto por la noche?
Porque el sol se ha puesto. La generación renovable cae en picada, y la demanda sigue siendo alta. La red necesita recurrir a fuentes más caras, y eso se refleja inmediatamente en el precio.
¿Es común que los precios sean negativos?
No es lo habitual, pero tampoco es raro en días con mucha generación solar y poca demanda. Ocurre más en primavera y verano, cuando los días son largos y soleados.
¿Qué debería hacer un consumidor con esta información?
Desplazar el máximo consumo posible a esas cuatro horas del mediodía. Lavadora, lavavajillas, carga del coche eléctrico. Todo lo que pueda esperar hasta las 13:00 horas.