Precio de la luz hoy: aprovecha la bajada del martes 31 de marzo para ahorrar

El punto más bajo llega entre las tres y las cuatro de la tarde
Cuando el megavatio hora cuesta menos 2,99 euros, el momento ideal para usar electrodomésticos.

Cada jornada eléctrica es, en el fondo, una invitación a sintonizar con los ritmos invisibles de la red energética. El martes 31 de marzo, el mercado mayorista español ofrecerá un precio medio de 7,55 euros por megavatio hora, con un valle de precios negativos a media tarde y un pico nocturno que multiplica ese valor por seis. Quienes aprendan a leer estos ciclos no solo reducen su factura, sino que participan, a su pequeña escala, en el equilibrio colectivo entre oferta y demanda.

  • El precio de la luz el martes 31 de marzo tendrá una brecha extrema: de -2,99 euros por MWh a las 15:00 a 47,11 euros a las 21:00, una diferencia de más de 50 euros en pocas horas.
  • La mañana temprana ya advierte con un pico entre las 07:00 y las 09:00, cuando el megavatio hora puede alcanzar los 17 euros, penalizando a quienes enciendan horno o secadora sin planificación.
  • Durante gran parte de la tarde, la red tiene más energía de la que puede consumirse, lo que empuja los precios a territorio negativo y convierte el consumo en un acto casi gratuito, o incluso rentable.
  • A partir de las 19:00 el escenario se invierte bruscamente: la demanda nocturna dispara los precios y hace que cada electrodoméstico encendido cueste varias veces más que horas antes.
  • La estrategia de ahorro no exige sacrificios, sino desplazamiento: mover lavadoras, lavavajillas y cargas de batería hacia la franja de las 15:00-16:00 puede traducirse en un impacto real en la factura mensual.

El martes 31 de marzo llega con una promesa modesta pero concreta: un precio medio de la electricidad de 7,55 euros por megavatio hora, ligeramente inferior al del lunes. El dato proviene del Operador del Mercado Ibérico de la Energía y refleja el mercado mayorista, al que luego se suman peajes, cargos e impuestos antes de llegar a la factura del consumidor. Aun así, estos precios mayoristas son el motor que determina cuánto se pagará al final.

La jornada arranca con calma: entre medianoche y las seis de la mañana, el megavatio hora se mueve entre cinco y diez euros. El primer sobresalto llega entre las siete y las nueve, cuando un pequeño pico eleva los precios hasta los diecisiete euros. No es el momento para el horno ni la secadora.

Lo verdaderamente singular del día ocurre a media tarde. Desde las primeras horas del mediodía hasta las siete de la tarde, los precios caen por debajo de cero. La red genera más energía de la que se consume, y los productores llegan a pagar para que alguien la use. El punto más bajo se registra entre las 15:00 y las 16:00, con -2,99 euros por megavatio hora: el instante ideal para lavar ropa, cargar el coche eléctrico o poner el lavavajillas.

Pero la tarde no dura para siempre. A partir de las 19:00, los precios escalan con rapidez y no se detienen hasta alcanzar su máximo entre las 21:00 y las 22:00: 47,11 euros por megavatio hora. En ese tramo nocturno, la demanda es alta y la oferta escasa, y cualquier consumo no urgente sale caro.

La conclusión es tan sencilla como útil: reorganizar las tareas domésticas en torno a estas franjas horarias no requiere grandes cambios de hábito, solo un poco de anticipación. Desplazar lo que ya se iba a hacer hacia las horas de precio negativo puede reducir de forma visible lo que aparece en la factura a fin de mes.

El martes 31 de marzo presenta una oportunidad concreta para reducir gastos en electricidad. Según los datos del Operador del Mercado Ibérico de la Energía, el precio medio de la luz ese día será de 7,55 euros por megavatio hora, una ligera mejora respecto a la jornada anterior. Aunque la cifra pueda parecer modesta, los consumidores que sepan cuándo encender sus electrodomésticos pueden aprovechar momentos específicos del día para ahorrar dinero real en sus facturas mensuales.

Es importante entender qué significan estos números. El precio que se publica corresponde al mercado mayorista de electricidad, determinado por subastas que reflejan las distintas fuentes de generación disponibles. A este valor se le añaden después los peajes, cargos e impuestos que aparecerán en la factura final. Dicho de otro modo: el consumidor no pagará exactamente lo que ven en los gráficos, pero estos precios mayoristas son el motor que mueve el costo total.

El martes comienza con precios moderados. Durante las primeras seis horas del día, el megavatio hora oscilará entre cinco y diez euros. Luego, entre las siete y las nueve de la mañana, se produce un pequeño pico que eleva los precios a una horquilla de entre ocho y diecisiete euros. Quien tenga que usar el horno o la secadora debería evitar estas horas.

Lo que sigue es lo que hace valiosa esta jornada: un extenso valle de precios bajos que se extiende hasta las siete de la tarde. Durante este período, la mayoría de las horas registran precios por debajo de cero euros. Sí, negativo. Esto ocurre cuando la red tiene tanta energía disponible que los productores pagan para que se consuma. El punto más bajo llega entre las tres y las cuatro de la tarde, cuando el megavatio hora cuesta menos 2,99 euros. Es el momento ideal para lavar ropa, cargar baterías, usar el lavavajillas o cualquier tarea que pueda posponerse.

A partir de las siete de la tarde, el panorama cambia radicalmente. Los precios suben de forma abrupta y se mantienen elevados durante el resto de la jornada. El pico máximo se alcanza entre las nueve y las diez de la noche, cuando el megavatio hora alcanza 47,11 euros. Es el momento más caro del día, cuando la demanda es alta y la oferta se reduce. Cualquier consumo no esencial debería evitarse en esas horas.

La lección es simple pero práctica: quien organice sus tareas domésticas alrededor de estas franjas horarias puede reducir significativamente lo que paga al final del mes. No se trata de sacrificios grandes, sino de desplazar actividades que ya iba a hacer de todas formas hacia los momentos en que la electricidad cuesta menos, o incluso genera ingresos para el consumidor.

No supone el mismo coste utilizar electrodomésticos como el horno o la secadora en las horas más caras que hacerlo cuando el mercado sitúa el precio en sus niveles más bajos
— Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE)
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
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¿Por qué el precio puede ser negativo? ¿Quién paga a quién?

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Cuando hay mucha energía renovable en la red y poca demanda, los productores no pueden almacenarla. Prefieren pagar a los consumidores para que usen electricidad antes que dejarla sin aprovechar. Es un incentivo para que consumas en esos momentos.

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¿Entonces si consumo entre las tres y las cuatro de la tarde, me pagan?

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No exactamente. El precio negativo del mercado mayorista se refleja en tu factura, pero no como dinero que recibes. Se descuenta del total que pagas. Es un ahorro real, no un ingreso.

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¿Cuánto dinero real puedo ahorrar en un mes si planeo bien?

Model

Depende de cuánta electricidad uses y cuándo. Si trasladabas tareas caras a horas baratas, podrías ahorrar entre el 10 y el 20 por ciento de tu consumo. No es transformador, pero suma.

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¿Por qué sube tanto el precio a las nueve de la noche?

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Es cuando más gente llega a casa, enciende luces, cocina, ve televisión. La demanda se dispara. La oferta no puede crecer al mismo ritmo, así que los precios suben para equilibrar el mercado.

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¿Esto ocurre todos los días?

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Los patrones generales sí: precios bajos a media tarde, picos al anochecer. Pero los números exactos varían cada día según el clima, la generación renovable y la demanda. Por eso es útil revisar los datos cada mañana.

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