Precio de la luz hoy martes 28 de abril: consulta las horas más baratas

El frigorífico funciona todo el mes; pequeños gestos lo hacen más eficiente
Cómo optimizar el consumo de electrodomésticos que están conectados permanentemente.

Cada día, el precio de la electricidad dibuja una curva de altibajos que pocos hogares saben leer. El 28 de abril de 2026, como tantos otros días, esa curva vuelve a ofrecer una oportunidad silenciosa: quienes conozcan sus valles podrán mover sus hábitos hacia ellos y aligerar, sin grandes sacrificios, el peso de la factura mensual. El ahorro energético no es solo una cuestión de tarifas, sino de comprender la relación entre el tiempo, la tecnología doméstica y el dinero.

  • Las oscilaciones del precio de la luz el 28 de abril pueden suponer diferencias notables en el coste final si el consumidor no actúa con información.
  • Electrodomésticos como el frigorífico, el lavavajillas, la lavadora y el horno concentran la mayor parte del gasto energético del hogar y operan a menudo sin criterio horario.
  • Pequeños ajustes —usar programas económicos, evitar el precalentamiento del horno o desconectar aparatos en standby— pueden recortar hasta un 20% del consumo.
  • La estrategia más eficaz combina conocer las franjas horarias más baratas con cambiar hábitos de uso, cerrando así el círculo entre precio de mercado y consumo real.

El martes 28 de abril de 2026, el precio de la electricidad vuelve a variar por franjas horarias, y quienes sepan identificar los tramos más económicos podrán concentrar en ellos el uso de sus electrodomésticos. El mercado regulado ofrece esa información, pero aprovecharla requiere algo más que mirar el reloj.

El verdadero control del gasto energético empieza por entender cómo consumen los aparatos del hogar. El aire acondicionado, por ejemplo, no funciona de forma continua: el termostato regula el compresor, y su consumo real es inferior al que indica la etiqueta. A una tarifa media de 0,30 euros por kilovatio hora, cuatro horas diarias de uso suponen unos 36 euros al mes. El frigorífico, conectado las veinticuatro horas, se optimiza ajustando su temperatura entre 4 y 6 grados y alejándolo de fuentes de calor. El lavavajillas ahorra hasta un 20% con el programa económico a 50 grados, y conviene esperar a llenarlo por completo antes de ponerlo en marcha.

La lavadora consume menos con agua fría y centrifugado rápido. La televisión, que los españoles encienden más de tres horas y media al día, puede representar hasta el 12% del gasto del hogar; dejarla en standby no es solución, porque en reposo consume casi tanto como un ordenador en pleno funcionamiento. El horno, responsable del 5,1% del gasto energético, no necesita precalentamiento para cocciones largas, y apagarlo unos minutos antes de terminar permite aprovechar el calor residual sin coste adicional.

El resumen práctico apunta siempre en la misma dirección: elegir electrodomésticos con etiqueta energética A, evitar los consumos fantasma desconectando los aparatos por completo, y programar las tareas más exigentes para las horas más baratas del día. Cada ajuste, por pequeño que parezca, se acumula en la factura de fin de mes.

El martes 28 de abril de 2026, el precio de la electricidad volverá a mostrar oscilaciones notables a lo largo del día. Para quienes buscan reducir el impacto en la factura mensual, la estrategia más inmediata es identificar cuáles son las horas más económicas y concentrar el consumo en esos tramos. El mercado regulado ofrece estas variaciones por franjas horarias, y conocerlas es el primer paso hacia un ahorro real.

Pero el precio por kilovatio hora es solo una parte de la ecuación. El verdadero control del gasto energético pasa por entender cómo funcionan los aparatos que tenemos en casa y cómo usarlos de manera más inteligente. Tomemos el aire acondicionado como ejemplo. Aunque la etiqueta de potencia indique cuánto consumiría si funcionara sin parar, la realidad es distinta. El termostato enciende y apaga el compresor según sea necesario para mantener la temperatura deseada. Los expertos sugieren dividir entre dos la suma de las potencias mínima y máxima para obtener un consumo aproximado más realista. Con una tarifa media de 0,30 euros por kilovatio hora, mantener el aire acondicionado encendido cuatro horas diarias cuesta alrededor de 36 euros al mes.

El frigorífico y el congelador merecen atención especial porque están conectados las veinticuatro horas. Aunque no hay forma de apagarlos sin perder los alimentos, sí hay formas de optimizar su funcionamiento. Ajustar el termostato entre 4 y 6 grados centígrados, evitar dejar la puerta abierta más tiempo del necesario, y ubicar el aparato lejos del horno, radiadores o luz solar directa puede marcar la diferencia. El lavavajillas, por su parte, permite ahorros de hasta un 20% si se utiliza el programa económico a 50 grados en lugar de 60, reservando el lavado intenso solo cuando la suciedad lo justifique. Contrario a lo que muchos creen, el programa de media carga no ahorra energía significativa, así que es mejor esperar a llenar completamente el aparato antes de ponerlo en marcha.

La lavadora y la secadora responden bien a cambios simples: usar agua fría y el centrifugado más rápido reduce el consumo notablemente. Si se plancha la ropa después, conviene terminar el ciclo de secado antes de tiempo. La televisión, ese aparato que a menudo permanece encendido sin que nadie le preste atención, consume hasta un 12% de la energía del hogar. Los españoles pasan más de tres horas y media diarias frente a la pantalla, lo que suma. El truco no es dejarla en modo standby, sino desconectarla completamente cuando no se usa, porque en reposo puede consumir tanto como una computadora a pleno rendimiento.

El horno es otro gran consumidor, responsable del 5,1% del gasto energético. Genera calor a temperaturas altas en poco tiempo, así que no necesita precalentamiento para cocciones largas. Abrir la puerta para revisar la comida hace que pierda el 25% del calor acumulado. Lo más eficiente es apagarlo antes de que termine el tiempo de cocción y aprovechar el calor residual. Los pequeños electrodomésticos que producen calor—como el robot de cocina, la plancha o el secador—tienen potencias mayores que sus equivalentes que solo baten o trocean, y por eso generan consumos importantes.

La estrategia general para reducir la factura pasa por varios puntos clave. Elegir electrodomésticos con calificación energética A es una inversión inicial que se recupera con el tiempo. Aprovechar el calor residual en vitrocerámicas y hornos es un hábito que no cuesta nada. Desconectar completamente los aparatos en lugar de dejarlos en standby evita consumos fantasma. Y, por supuesto, planificar el uso de los electrodomésticos más pesados para las horas más baratas del día, como muestra el gráfico de precios por franjas horarias, cierra el círculo. Cada pequeño cambio suma, y juntos pueden reducir significativamente lo que se paga cada mes.

El aire acondicionado no funciona exactamente como indica su potencia porque lleva un termostato que enciende, apaga o reduce la potencia para mantener la temperatura programada
— Expertos en climatización
Los españoles pasan más de tres horas y media al día frente a la televisión, lo que supone un consumo energético de hasta un 12%
— Datos de consumo nacional
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué el precio de la luz varía tanto de una hora a otra?

Model

La demanda no es constante. Hay momentos del día en que más gente usa electricidad simultáneamente—por la mañana cuando se despiertan, al mediodía, por la noche cuando llegan del trabajo. Cuando la demanda sube, el precio sube. El mercado regulado refleja eso.

Inventor

Entonces, ¿si cambio mi rutina y uso los aparatos en horas baratas, realmente ahorro dinero?

Model

Sí, pero solo si los aparatos que usas en esas horas son los que consumen mucha energía. No tiene sentido esperar a la hora más barata para encender una bombilla. Pero si esperas a usar la lavadora, el lavavajillas o el aire acondicionado en esos tramos, el ahorro es real.

Inventor

Mencionas que el frigorífico está siempre encendido. ¿Cómo se ahorra con algo que no puedes apagar?

Model

No se trata de apagarlo, sino de hacerlo más eficiente. Un frigorífico que trabaja menos consume menos. Si lo mantienes a la temperatura correcta, lo limpias de escarcha y no metes alimentos calientes, el compresor no tiene que trabajar tanto. Son pequeños gestos, pero el frigorífico funciona todo el mes.

Inventor

¿Y la televisión en standby realmente consume tanto como dices?

Model

Sí. Mucha gente cree que el standby es casi apagado, pero el aparato sigue alimentado, esperando la señal del control remoto. A lo largo de un mes, eso suma. Desconectarla completamente es el único modo de evitarlo.

Inventor

¿Cuál es el electrodoméstico donde la gente comete más errores?

Model

Probablemente el horno. Muchos lo precalientan cuando no es necesario, abren la puerta constantemente para revisar la comida, y no aprovechan el calor que queda. Son hábitos, pero cada uno de esos errores cuesta dinero.

Inventor

¿Entonces el ahorro real viene de cambiar comportamientos, no solo de esperar a horas baratas?

Model

Exacto. Las horas baratas son una herramienta, pero el verdadero ahorro viene de entender cómo funcionan tus aparatos y usarlos de manera inteligente. Eso es lo que realmente reduce la factura.

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