Entre las 12:00 y las 17:00, la luz cuesta -2,10 euros por MWh
En el mercado eléctrico español, los domingos de verano revelan una paradoja que pocos anticipan: la abundancia de energía renovable puede hacer que la electricidad no solo sea gratuita, sino que el sistema llegue a pagar por consumirla. El 7 de junio, durante ocho horas consecutivas, el precio cae por debajo de cero, tocando un mínimo de -2,10 euros por MWh entre el mediodía y las cinco de la tarde. Es un recordatorio de que los mercados energéticos modernos no siguen la lógica del comercio ordinario, y de que quienes saben leer sus señales pueden convertir la sobreproducción colectiva en ahorro personal.
- El precio medio del día se sitúa en 51,84 euros/MWh, pero esa cifra oculta una brecha extrema: entre el mínimo de -2,10 y el máximo de 123,80 euros, hay una diferencia de casi 126 euros en pocas horas.
- Desde las 09:00 hasta las 17:00, el mercado mayorista entra en territorio negativo, señal de que la generación renovable supera con creces la demanda de un domingo.
- La ventana más valiosa —de 12:00 a 17:00— es una oportunidad excepcional para concentrar lavadoras, lavavajillas y carga de vehículos eléctricos con coste energético prácticamente nulo.
- A partir de las 19:00, los precios se disparan sin freno: superan los 87 euros a las 20:00 y alcanzan el pico de 123,80 euros entre las 22:00 y las 23:00, casi el doble del precio medio diario.
- La recomendación es contundente: adelantar todo consumo intensivo a las horas centrales del día y evitar el uso de electrodomésticos durante la tarde-noche para proteger la factura mensual.
El domingo 7 de junio ofrece a los hogares españoles algo poco habitual: cinco horas en las que la electricidad no solo es gratuita, sino que el sistema paga por consumirla. Entre las 12:00 y las 17:00, el precio se fija en -2,10 euros por megavatio hora, un fenómeno que refleja un exceso de generación renovable en un día de demanda baja. El precio medio del día completo, publicado por el Operador del Mercado Ibérico de la Energía, es de 51,84 euros por MWh.
La jornada no comienza así. Durante la madrugada los precios rondan los 94 euros, y entre las 06:00 y las 07:00 alcanzan un pico matutino de 99,48 euros. La caída es abrupta: a partir de las 09:00 los valores entran en negativo y se mantienen durante ocho horas consecutivas, creando una ventana de ahorro que no se repite cada día.
Esa franja central es el momento ideal para concentrar las tareas más exigentes del hogar: varias lavadoras, el lavavajillas, la carga del coche eléctrico. Aunque el precio mayorista no es exactamente lo que aparece en la factura —hay peajes, cargos regulados e impuestos—, la diferencia es tan pronunciada que el ahorro resulta real y notable.
Lo que viene después es un giro radical. Desde las 19:00, los precios escalan sin pausa. A las 20:00 superan los 87 euros por MWh, y entre las 22:00 y las 23:00 tocan el máximo del día: 123,80 euros, casi sesenta veces más caro que el mínimo de mediodía. Cualquier uso intensivo de electrodomésticos en esas horas tendrá un impacto directo en la factura. La estrategia es simple: aprovechar el mediodía y protegerse de la noche.
El domingo 7 de junio presenta una oportunidad poco común para los hogares españoles: durante cinco horas consecutivas, la electricidad costará menos que nada. Entre las 12:00 y las 17:00, el precio se fijará en -2,10 euros por megavatio hora, lo que significa que los productores pagarán al sistema por inyectar energía en lugar de cobrar por ella. Para entender qué está pasando, hay que mirar el precio medio del día completo: 51,84 euros por MWh según el Operador del Mercado Ibérico de la Energía. Ese número, publicado por OMIE, es lo que usan los consumidores para planificar cuándo encender la lavadora, cuándo cargar el coche eléctrico, cuándo hacer funcionar el lavavajillas.
La jornada comienza cara. Durante la madrugada, los precios rondan los 94 euros por MWh, y entre las 06:00 y las 07:00 alcanzan su pico matutino de 99,48 euros. Pero conforme avanza la mañana, algo cambia. Los precios caen de forma abrupta. A partir de las 09:00, entran en territorio negativo y se mantienen así durante ocho horas seguidas. Es un fenómeno que refleja lo que está ocurriendo en el mercado mayorista: hay más energía disponible de la que se necesita, probablemente por una combinación de generación renovable abundante y demanda baja en fin de semana.
Esa ventana de cinco horas entre mediodía y las cinco de la tarde es donde los consumidores pueden concentrar sus tareas más exigentes. No es solo que la luz sea barata; es que es gratis, o mejor aún, que el sistema les paga por usarla. Poner varias lavadoras, llenar el lavavajillas, cargar un vehículo eléctrico: todo eso tendría un coste energético prácticamente nulo durante esas horas. Es el tipo de oportunidad que no se repite cada día.
Lo que importa recordar es que estos precios del mercado mayorista no son exactamente lo que aparece en la factura final. Los consumidores pagan peajes, cargos regulados e impuestos además del precio de la energía en sí. Pero aun así, la diferencia entre -2,10 euros y lo que vendrá después es tan dramática que el ahorro será real y notable.
Porque lo que viene después es un cambio radical. A partir de las 19:00, los precios se disparan. A las 20:00 superan los 87 euros por MWh. Entre las 22:00 y las 23:00, alcanzan el máximo del día: 123,80 euros por MWh. Es casi el doble del precio medio diario, y casi sesenta veces más caro que el mínimo de mediodía. Cualquier consumo intensivo de electrodomésticos en esas horas finales del día tendrá un impacto significativo en la factura mensual. La recomendación es clara: adelantar todo lo posible a las horas centrales del día, cuando la energía es prácticamente regalada, y evitar cualquier uso importante de electrodomésticos cuando cae la tarde.
Citas Notables
Concentrar el uso de electrodomésticos en las franjas más baratas puede suponer un ahorro notable, sobre todo en días en los que existen diferencias importantes entre los precios mínimos y máximos— Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE)
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué el precio se vuelve negativo? ¿Quién paga a quién exactamente?
Cuando hay más energía en el sistema de la que se consume, los productores tienen que pagar para que alguien la use. Es como si tuvieras un almacén lleno de algo que no puedes guardar más tiempo: terminas pagando a otros para que se lo lleven.
¿Y eso ocurre porque hay demasiada energía solar o eólica?
Probablemente. Un domingo con buen tiempo, muchos paneles solares generando, poca demanda industrial porque es fin de semana. El sistema se satura.
Entonces, ¿si cargo mi coche eléctrico entre las 12 y las 17, me ahorraría dinero?
Técnicamente sí, aunque tu factura final incluya otros costes. Pero la diferencia entre -2,10 euros y 123,80 euros es tan grande que el ahorro será real.
¿Esto es algo que pasa a menudo?
No. Los precios negativos existen, pero una ventana de cinco horas seguidas a -2,10 es excepcional. La mayoría de domingos no son así.
¿Qué debería hacer un consumidor normal con esta información?
Concentrar todo lo que pueda en esas cinco horas. Lavadoras, lavavajillas, carga del coche. Y evitar completamente cualquier cosa entre las 22 y las 23, cuando es más caro que nunca.