En el barrio Portal de las Sierras, la tecnología y la voluntad vecinal se encontraron en una ceremonia que instaló seis alarmas ciudadanas para 445 familias. Lo que comenzó como una petición comunitaria se convirtió en infraestructura concreta: un sistema que acorta la distancia entre el peligro y la respuesta, eliminando los segundos que a veces marcan la diferencia. Más allá del dispositivo, el proyecto revela una convicción creciente de que la seguridad no es un servicio que se recibe, sino un tejido que se construye entre vecinos, gobierno y tecnología.