Solicitud de mosquito transgénico enfrenta divisiones en organismos técnicos dominicanos

No sabemos cómo eso se comporta en escenarios reales
El epidemiólogo Manuel Colomé señala la brecha entre evidencia de laboratorio y resultados en el mundo real.

En el cruce entre la urgencia sanitaria y la precaución ecológica, República Dominicana examina si los mosquitos modificados genéticamente pueden convertirse en aliados contra el dengue. La empresa Flyttr presentó una solicitud para introducir el Aedes aegypti OX5034, un insecto diseñado para colapsar su propia descendencia hembra, pero la Comisión Nacional de Bioseguridad no logró el consenso necesario para avanzar. El país se encuentra en ese umbral que toda sociedad debe cruzar tarde o temprano: el momento en que la biotecnología llega antes que las reglas para recibirla.

  • El dengue sigue siendo una amenaza activa en el país, y la presión por encontrar soluciones más eficaces que los métodos tradicionales de control vectorial impulsa el interés en tecnologías transgénicas.
  • La solicitud de Flyttr quedó suspendida en el aire: la Comisión Nacional de Bioseguridad se dividió entre quienes ven una oportunidad y quienes temen consecuencias ambientales aún no comprendidas del todo.
  • Una evaluación de riesgos elaborada por expertos de Panamá, Brasil y República Dominicana concluyó que los impactos sobre ecosistemas serían probablemente menores, pero recomendó monitoreo continuo ante la incertidumbre residual.
  • El epidemiólogo Manuel Colomé advierte que reducir hasta un 80% la población del mosquito en laboratorio no garantiza una caída equivalente en los casos de dengue en condiciones reales.
  • El país trabaja en un nuevo reglamento para organismos genéticamente modificados, y cualquier decisión final sobre los mosquitos transgénicos deberá ser tomada conjuntamente por los ministerios de Salud Pública y Medio Ambiente.

República Dominicana se encuentra ante una encrucijada biotecnológica. En abril pasado, el Ministerio de Medio Ambiente abrió una consulta pública sobre un reglamento para regular organismos genéticamente modificados, reconociendo que el marco legal vigente no estaba preparado para el ritmo de las nuevas solicitudes. Entre ellas, la de Flyttr —antes conocida como Oxitec— para introducir el mosquito Aedes aegypti OX5034, diseñado para que sus descendientes hembras no sobrevivan y así reducir la población del vector del dengue.

La empresa aclaró que su solicitud corresponde únicamente a una fase regulatoria de evaluación técnica, sin autorizar liberaciones ni actividades de campo. El Ministerio de Medio Ambiente recibió una evaluación de riesgos elaborada por consultores de Panamá, Brasil y una contraparte nacional, que concluyó que los efectos adversos sobre ecosistemas o especies protegidas serían poco probables, aunque recomendó monitoreo posterior. Aun así, la Comisión Nacional de Bioseguridad no alcanzó consenso: algunos miembros respaldaron la iniciativa y otros expresaron reservas sobre sus implicaciones ambientales.

Marina Hernández, directora de Biodiversidad del Ministerio, subrayó que la existencia de riesgos potenciales no implica rechazar automáticamente estas tecnologías, sino someterlas a evaluaciones rigurosas. El epidemiólogo Manuel Colomé coincidió en que la herramienta debe analizarse desde una perspectiva bioética, científica y multidisciplinaria: aunque hay evidencia de campo que sugiere reducciones de hasta el 80% en las poblaciones del mosquito, aún no está claro si eso se traduce en menos casos de dengue en escenarios reales.

A nivel global, millones de mosquitos transgénicos han sido liberados desde 2019 en Brasil, Panamá, India, las Islas Caimán y Estados Unidos, con resultados que en algunos casos superaron el 90% de reducción poblacional. La Organización Mundial de la Salud reconoce esta tecnología como una herramienta con potencial, aunque organizaciones científicas han reclamado mayor transparencia e investigaciones independientes. República Dominicana, mientras afina su reglamento, deberá decidir si se suma a ese camino o elige otro.

En abril pasado, el Ministerio de Medio Ambiente lanzó una consulta pública sobre un proyecto de reglamento destinado a regular la introducción y comercialización de organismos genéticamente modificados en República Dominicana. La iniciativa responde a un crecimiento acelerado de actividades biotecnológicas y a la llegada de solicitudes relacionadas con organismos vivos modificados, situación que ha dejado al descubierto vacíos significativos en el marco regulatorio nacional.

Entre esas solicitudes figura una presentada por Oxitec —ahora conocida como Flyttr—, empresa británica que busca introducir, liberar al medioambiente y eventualmente comercializar el mosquito Aedes aegypti OX5034, un insecto modificado genéticamente diseñado para reducir las poblaciones del vector transmisor del dengue. La tecnología funciona mediante la liberación de mosquitos machos modificados que se aparean con hembras silvestres. De este cruzamiento resultan descendientes hembras que no sobreviven, lo que contribuye a disminuir la población del vector. Flyttr aclaró que la solicitud presentada a las autoridades dominicanas corresponde únicamente a una fase regulatoria que contempla evaluaciones técnicas, análisis de bioseguridad y, de ser necesario, consultas públicas con expertos. La empresa enfatizó que la solicitud no autoriza liberaciones ni actividades de campo, y que cualquier decisión dependerá del cumplimiento de requisitos ambientales y sanitarios establecidos por las autoridades nacionales.

Como parte del análisis, el Ministerio de Medio Ambiente recibió una evaluación de riesgos elaborada por consultores de Panamá y Brasil junto con una contraparte nacional. El documento fue presentado ante la Comisión Nacional de Bioseguridad, organismo asesor en materia de biotecnología. La evaluación concluyó que una eventual liberación estaría enfocada en zonas urbanas y periurbanas donde el Aedes aegypti es más frecuente. El informe señala que aunque podrían existir riesgos para algunas especies que se alimentan de mosquitos, es poco probable que se produzcan efectos adversos significativos sobre ecosistemas o especies protegidas. También recomendó un monitoreo posterior a la liberación para confirmar la ausencia de impactos no previstos. Sin embargo, la discusión dentro de la Comisión Nacional de Bioseguridad no logró consenso. Algunos miembros respaldaron la iniciativa, mientras que otros expresaron preocupaciones sobre sus posibles implicaciones ambientales.

Marina Hernández, directora de Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, explicó que la evaluación de solicitudes de este tipo se realiza bajo la Ley 219-15 sobre Seguridad de la Biotecnología, basada en el Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad. Según Hernández, la existencia de riesgos potenciales para la biodiversidad no implica descartar automáticamente estas tecnologías, sino someterlas a evaluaciones rigurosas antes de tomar una decisión. Señaló además que el reglamento, actualmente en proceso de aprobación, busca fortalecer la aplicación de la ley y preparar al país para responder a nuevas tecnologías biotecnológicas. Sobre el caso de los mosquitos transgénicos, explicó que de tomarse una decisión, deberá ser asumida a nivel ministerial por Salud Pública y Medio Ambiente de manera conjunta.

El epidemiólogo Manuel Colomé considera que los mosquitos transgénicos deben analizarse como una herramienta complementaria dentro de una estrategia integral de control de vectores y no como una solución independiente. El especialista sostiene que el proyecto debe evaluarse desde una perspectiva bioética, científica y multidisciplinaria para determinar si existe una relación favorable entre riesgo y beneficio. Colomé indicó que la iniciativa presenta evidencias sólidas en términos entomológicos. Hay evidencia de campo que respalda que la liberación de estos mosquitos transgénicos podría reducir la población hasta en un 80 por ciento. Sin embargo, señaló que no se sabe cómo eso se comporta en escenarios reales ni si realmente se traduce en una disminución de los casos de dengue. Añadió que cualquier implementación requeriría coordinación entre las autoridades ambientales y sanitarias, además de mecanismos de vigilancia epidemiológica, entomológica y de bioseguridad.

Los mosquitos transgénicos han sido utilizados o evaluados en países como Brasil, Panamá, India, las Islas Caimán y Estados Unidos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, millones de estos insectos han sido liberados desde 2019 como parte de estrategias para controlar el Aedes aegypti. Reportes de medios brasileños señalan que algunas pruebas registraron reducciones superiores al 90 por ciento en las poblaciones del mosquito. En Panamá y Estados Unidos continúan desarrollándose evaluaciones y ensayos relacionados con esta tecnología. No obstante, la iniciativa ha generado cuestionamientos. Algunos científicos y organizaciones han expresado preocupaciones sobre posibles consecuencias ambientales y han reclamado mayor transparencia e investigaciones independientes sobre los resultados obtenidos. La Organización Mundial de la Salud ha reconocido tanto los mosquitos modificados genéticamente como las estrategias basadas en la bacteria Wolbachia como herramientas con potencial para el control del dengue, lo que sugiere que República Dominicana enfrenta decisiones complejas sobre qué camino seguir en su lucha contra esta enfermedad.

Hay evidencia de campo que respalda que la liberación de estos mosquitos transgénicos podría reducir la población hasta en un 80 por ciento. Sin embargo, no sabemos cómo eso se comporta en escenarios reales ni si realmente se traduce en una disminución de los casos de dengue.
— Manuel Colomé, epidemiólogo
Cuando se recibe una solicitud de introducción de un organismo vivo modificado hay un paso que no se puede eliminar, que es la evaluación de riesgo, y si es necesario un análisis de riesgo en campo.
— Marina Hernández, directora de Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
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¿Por qué una empresa británica elige República Dominicana para probar esta tecnología?

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Porque el país enfrenta una carga importante de dengue, como muchas naciones del Caribe y América Latina. Flyttr dice que trabaja únicamente con gobiernos interesados en explorar herramientas complementarias. Pero la pregunta real es si el país está listo para evaluarla.

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¿Qué significa que la Comisión de Bioseguridad no llegó a consenso?

Model

Significa que hay científicos y expertos divididos. Algunos ven el potencial para reducir dengue; otros temen lo que no sabemos sobre liberar millones de insectos modificados en el ecosistema dominicano.

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¿Hay evidencia de que funciona?

Model

Sí, pero con matices. En Brasil reportan reducciones de hasta 90 por ciento en poblaciones de mosquitos. Pero eso no es lo mismo que demostrar que menos mosquitos significa menos dengue en la vida real.

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¿Entonces por qué no avanzan?

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Porque nadie quiere ser el primero en cometer un error. La evaluación de riesgos dice que probablemente sea seguro, pero "probablemente" no es suficiente cuando estás hablando de modificar un ecosistema.

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¿Quién decide finalmente?

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Salud Pública y Medio Ambiente juntos. Y antes de eso, necesitan un nuevo reglamento que aún está en proceso. Mientras tanto, el mosquito sigue transmitiendo dengue.

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