En la era de la conectividad instantánea, la frustración ante una señal débil ha dado vida a un remedio tan sencillo como infundado: colocar una moneda sobre el router. Este truco viral, que circula en redes sociales con promesas de mejora inmediata, revela menos sobre la tecnología y más sobre el deseo humano de dominar lo invisible con gestos cotidianos. Los expertos en redes son contundentes: no solo el gesto carece de efecto real, sino que puede acelerar el deterioro del dispositivo que se pretende ayudar.