En el espacio aéreo que separa dos continentes, el crimen organizado encontró un nuevo corredor invisible: drones de ala fija modificados con fibra de carbono que cruzaban el Estrecho de Gibraltar en minutos cargando hasta veinte kilos de droga. La Policía Nacional desmanteló en mayo de 2026 una red con base en Algeciras que abastecía mercados en el norte de España y Francia, revelando cómo la tecnología no tripulada se convierte en herramienta del narcotráfico moderno. Esta operación no es un caso aislado, sino un síntoma de una transformación más profunda: el crimen organizado aprende, se ad