En una avenida de San Agustín del Norte, Caracas, una cámara capturó algo que va más allá de una disputa entre uniformados: agentes de la Policía Nacional Bolivariana obligaron a militares de la Guardia Nacional a recoger los escombros, cauchos y colchones que ellos mismos habían arrojado a la vía pública. El gesto, pequeño en apariencia, ilumina 27 años de erosión institucional en Venezuela, donde la separación de poderes ha cedido ante la concentración ejecutiva, la corrupción y la militarización del Estado. Lo que quedó grabado no es solo un conflicto entre dos cuerpos de seguridad, sino un
PNB obliga a militares a recoger escombros botados en vía pública de Caracas
Ciudadanos expuestos a represión sistemática, detenciones arbitrarias y tratos crueles documentados por organismos internacionales de derechos humanos.