Con el cambio de estaciones, millones de personas enfrentan una duda cotidiana que, sin embargo, tiene consecuencias reales sobre su bienestar: ¿es alergia o es un resfrío? Aunque ambas condiciones comparten el escenario de la nariz y los estornudos, responden a lógicas biológicas distintas —una es una batalla contra un virus, la otra es una alarma mal calibrada del sistema inmune. Reconocer esa diferencia no es un detalle menor: puede significar semanas de confusión y malestar innecesario, o bien el camino hacia un tratamiento que devuelva la calidad de vida.