En los últimos días de su mandato, el presidente colombiano Gustavo Petro elige La Habana como destino final de su diplomacia, un gesto que habla tanto de sus convicciones como de sus prioridades. El 31 de julio viajará a Cuba por tercera vez durante su presidencia, para reunirse con Díaz-Canel y expresar solidaridad ante la crisis que atraviesa la isla, en lo que probablemente sea su último acto como jefe de Estado antes de entregar el poder el 7 de agosto. La elección del destino —Cuba en lugar de Washington, donde tenía planes cancelados— es en sí misma un mensaje sobre cómo este gobierno q