No odia a fascistas que oscurecen el planeta con genocidios
A pocos días de elecciones decisivas en Colombia, el presidente Gustavo Petro eligió Medellín como escenario para un discurso que trasciende la política local: en él, tejió una narrativa que conecta censura algorítmica, financiamiento externo, racismo global y restricciones judiciales en un solo hilo de resistencia. El acto, que debió trasladarse del Parque de las Luces a la Universidad de Antioquia tras lo que Petro calificó como sabotaje del alcalde Federico Gutiérrez, revela la profundidad de una fractura política que el propio mandatario parece decidido a ensanchar antes de que los colombianos voten.
- Petro desafió abiertamente fallos judiciales que le prohíben participar en debates electorales, declarando que ningún juez lo censurará en vísperas de elecciones clave.
- El presidente acusó a Abelardo de la Espriella de anteponer lealtades estadounidenses a las colombianas, y aseguró tener pruebas de dinero extranjero financiando campañas oscuras contra su gobierno.
- La teoría de la conspiración se extendió hasta los algoritmos de Facebook y X, que según Petro obedecen a los más ricos del mundo para silenciar su voz y frenar el cambio en Colombia.
- El discurso escaló hasta la Policía Nacional, a la que Petro acusó de intentar asesinar jóvenes en Pamplona junto a sectores opositores, negándole incluso el nombre de institución.
- Colombia quedó retratada por Petro como el frente de batalla actual de un fascismo global que también se expresa en la exclusión de árbitros negros y camisetas de Haití en el Mundial 2026.
El presidente Gustavo Petro llegó a Medellín el miércoles con la intención de hablar en el Parque de las Luces, pero terminó en la Universidad de Antioquia después de acusar al alcalde Federico Gutiérrez de haberle bloqueado el acceso. Desde ese escenario alternativo, pronunció uno de sus discursos más combativos, construyendo una narrativa que enlaza enemigos locales con poderes globales.
El blanco más directo fue Abelardo de la Espriella, a quien acusó de preferir ser estadounidense antes que colombiano. Frente a quienes lo señalan de dividir al país, Petro respondió que su rechazo no es a Colombia sino al fascismo, y defendió su gestión citando la reducción de la pobreza en millones de personas como prueba de lo que sus adversarios nunca lograron.
Petro también denunció que las plataformas digitales limitan deliberadamente su alcance mediante algoritmos controlados por los más ricos del mundo, y aseguró tener evidencia de que dinero proveniente de Estados Unidos, canalizado a través de Ecuador, Perú y Costa Rica, financia campañas oscuras contra su gobierno. Vinculó esta red con una cadena política y comunicacional que, según él, opera desde Miami y se alimenta del miedo y la mentira.
El presidente extendió su análisis a Venezuela y advirtió que presiones para dolarizar economías de la región podrían llegar a Colombia, amenazando la soberanía del Banco de la República en un momento en que el peso supera al dólar. Incluso el Mundial 2026 apareció en su relato como síntoma de un racismo global renovado.
En el momento más tenso del discurso, Petro desafió explícitamente las restricciones judiciales que le impiden hablar de política electoral, y arremetió contra la Policía Nacional por los hechos de Pamplona. El acto, celebrado a días de elecciones cruciales, marcó una escalada sin precedentes en su confrontación con la oposición y con las instituciones que buscan limitarlo.
El presidente Gustavo Petro llegó a Medellín el miércoles para dirigirse a una multitud en la Universidad de Antioquia, pero no antes de acusar al alcalde Federico Gutiérrez de sabotaje. Petro había solicitado usar el Parque de las Luces para su acto, pero debió trasladarse a la universidad. Desde ese escenario, desató una serie de críticas contra opositores políticos, funcionarios estadounidenses y lo que describió como una conspiración global para silenciarlo.
La acusación más directa fue contra Abelardo de la Espriella, a quien Petro se refirió como alguien que prefiere ser estadounidense a ser colombiano. El presidente insistió en que no odia a Colombia, sino que rechaza lo que llamó fascismo global. Argumentó que su gobierno ha sacado entre seis y siete millones de personas de la pobreza, un logro que dijo no fue alcanzado por los aliados políticos de Espriella.
Petro también denunció que está siendo censurado en las redes sociales. Según su teoría, los dueños de plataformas como Facebook y X han fijado algoritmos que limitan la difusión de su imagen y su voz. Describió esto como parte de decisiones del poder mundial ejercido por los más ricos, quienes supuestamente impulsan el fascismo a escala global. Colombia, en su visión, es el frente de batalla actual debido a las elecciones presidenciales próximas.
El presidente conectó esta narrativa con eventos internacionales. Mencionó las polémicas del Mundial 2026, argumentando que la exclusión de árbitros negros y la prohibición de camisetas de Haití responden a un nuevo racismo mundial. Vinculó estas acciones con una cadena política y comunicacional que, según él, nace en Miami y se basa en el miedo y la mentira. Citó el caso del periodista Beto Coral, quien está en prisión, como ejemplo de este sistema.
Respecto a financiamiento de campañas opositoras, Petro aseguró tener pruebas de dinero proveniente de Estados Unidos destinado a lo que llamó campañas oscuras que inundan los hogares colombianos con brutalidad, miedo y mentira. Dijo que estas rutas de financiamiento pasan por países como Ecuador, Perú y Costa Rica antes de llegar a Colombia.
El presidente también abordó la situación en Venezuela, advirtiendo sobre presiones para dolarizar la economía. Mencionó que Ecuador ya lo hizo y que Colombia podría ser el siguiente paso, lo cual, en su opinión, acabaría con el Banco de la República y la soberanía monetaria del país, justo cuando el peso es más fuerte que el dólar.
En un momento de su discurso, Petro desafió explícitamente las restricciones judiciales que le han limitado hablar de política electoral. Dijo que no permitiría que un juez lo censurara y que debía decirle directamente a Espriella, en su propia cara, los logros de su administración. También criticó duramente a la Policía Nacional, diciendo que ya no puede ser calificada como tal, en referencia a eventos en Pamplona donde acusó a la institución de intentar asesinar jóvenes con ayuda de sectores opositores.
El discurso ocurre apenas días antes de elecciones clave en Colombia, marcando una escalada significativa en la confrontación entre Petro y sus opositores políticos. El presidente, desafiando fallos judiciales que le restringieron participar en debates electorales, utilizó la plataforma pública para atacar directamente a figuras políticas, denunciar lo que considera una conspiración internacional en su contra, y defender su gestión de gobierno.
Citações Notáveis
Un ciudadano que prefiere ser de Estados Unidos que de Colombia me pone una denuncia a mí— Gustavo Petro, refiriéndose a Abelardo de la Espriella
El alcalde Federico ha saboteado mi presencia en el lugar que pedimos. No quiso que me comunicara con el conjunto de la población de Medellín— Gustavo Petro, sobre Federico Gutiérrez
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Petro insiste en que está siendo censurado en redes sociales si tiene millones de seguidores?
Porque para él no se trata solo de alcance, sino de alcance potencial. Cree que sin los algoritmos que describe, llegaría a muchas más personas. Es una teoría sobre lo que podría ser, no sobre lo que es.
¿Qué tan sólida es su acusación de sabotaje contra el alcalde Gutiérrez?
Petro dice que le negaron el Parque de las Luces. Eso es un hecho verificable. Si fue sabotaje deliberado o una decisión administrativa normal, eso depende de quién cuente la historia.
Menciona dinero de Estados Unidos financiando campañas oscuras. ¿Tiene evidencia?
Dice que tiene las cuentas y que se las entregará a la fiscal. Pero en el discurso no presentó esos documentos. Es una promesa de prueba, no prueba misma.
¿Por qué conecta el Mundial 2026 con su situación política?
Para él, todo forma parte del mismo sistema: los árbitros negros excluidos, las camisetas de Haití prohibidas, los algoritmos que lo silencian. Es una manera de decir que esto es más grande que Colombia.
¿Qué significa que desafíe un fallo judicial desde un acto público?
Significa que considera la restricción ilegítima. Un juez le dijo que no hable de política electoral. Él fue a un acto público y habló de política electoral de todas formas. Es una confrontación directa con el poder judicial.