Petro critica a De la Espriella por Consejo de Ministros anticipado y saludo militar

Simular que son Gobierno es un delito
Petro acusa a De la Espriella de ejercer funciones de gobierno antes de su posesión legal el 7 de agosto.

En el ocaso de su mandato, el presidente Gustavo Petro convirtió su último Consejo de Ministros en un escenario de confrontación simbólica e institucional, acusando al presidente electo Abelardo de la Espriella de simular funciones de gobierno antes de su posesión del 7 de agosto. La disputa, que abarca desde la legalidad de una reunión preparatoria en Barranquilla hasta el significado de un saludo militar, revela las tensiones propias de toda transición de poder: el choque entre quien aún gobierna y quien ya se prepara para hacerlo. En el fondo, lo que se debate no es solo un gesto o una reunión, sino la pregunta perenne sobre dónde termina la autoridad de un mandato y dónde comienza la legitimidad del siguiente.

  • Petro acusó públicamente a De la Espriella de cometer un delito al reunirse con su gabinete designado antes de tomar posesión, elevando una disputa de transición al terreno penal.
  • La tensión se extendió al plano simbólico: el presidente saliente descalificó el saludo militar del presidente electo como 'lentejuela y baratería', reclamando ese gesto como patrimonio exclusivo de las Fuerzas Militares.
  • De la Espriella respondió defendiendo su reunión en Barranquilla como un ejercicio de preparación responsable, centrado en inseguridad, corrupción y salud, sin ceder ante las críticas.
  • Con menos de un mes para la entrega del poder, la relación entre ambos mandatarios se deteriora visiblemente, anticipando una transición marcada por fricciones antes de que llegue el 7 de agosto.

Con poco más de tres semanas para el fin de su mandato, Gustavo Petro aprovechó su Consejo de Ministros del 14 de julio de 2026 para lanzar una crítica directa contra el presidente electo Abelardo de la Espriella. El motivo: una reunión que De la Espriella había celebrado el 10 de julio en Barranquilla con su futuro gabinete para revisar prioridades de gobierno. Para Petro, aquello no era preparación sino ilegalidad. "Simular que son Gobierno es un delito", afirmó el mandatario saliente, argumentando que la ley prohíbe a funcionarios no posesionados ejercer atribuciones de gobierno.

La confrontación no se limitó a lo procesal. Petro también cuestionó el saludo militar que De la Espriella ha convertido en su sello personal, insistiendo en que ese gesto pertenece exclusivamente a los uniformados y al presidente de la República en ejercicio —cargo que, recordó, sigue siendo suyo. Calificó el saludo del presidente electo de "pura lentejuela, baratería" y advirtió que la separación entre civiles y militares es un pilar democrático que no debe trivializarse.

De la Espriella, lejos de retroceder, defendió su reunión ante los medios como un acto de responsabilidad. Explicó que su equipo había avanzado en un diagnóstico del país tras cuatro años de gobierno Petro y que sus ministros designados eran personas de altas calidades humanas y profesionales, listos para atender los problemas más urgentes de la población. El 7 de agosto se acerca, y con él, el cierre de un capítulo político cargado de fricciones y el inicio incierto de otro.

Con poco más de tres semanas para que su mandato llegue a su fin, el presidente Gustavo Petro convocó a su gabinete ministerial el 14 de julio de 2026 y aprovechó la ocasión para lanzar una crítica frontal contra el gobierno entrante. Su blanco fue Abelardo de la Espriella, el presidente electo que asumirá el cargo el 7 de agosto, a quien acusó de haber cometido un acto ilegal al reunirse con sus ministros designados días antes en Barranquilla.

La reunión de De la Espriella con su futuro gabinete había ocurrido el 10 de julio en la capital atlántica. Según el presidente electo, el encuentro fue de trabajo: revisar prioridades de gobierno, definir responsabilidades de cada cartera ministerial y prepararse para los primeros días de administración. Para Petro, sin embargo, aquello constituía un delito. "Particulares que no han tomado ni juramento ni posesión, queriendo imitar que ya son Gobierno", dijo el mandatario saliente durante su Consejo de Ministros. "Simular que son Gobierno es un delito." Petro argumentó que la ley vigente prohíbe que funcionarios no posesionados ejerzan atribuciones de gobierno, y que él tenía la obligación de denunciar lo que consideraba una violación de la normativa.

La tensión entre ambos mandatarios se extendió más allá de la cuestión procesal. Petro también cuestionó el saludo militar que De la Espriella ha popularizado como marca personal de su campaña y que planea mantener como presidente. Según el jefe de Estado saliente, ese gesto es patrimonio exclusivo de las Fuerzas Militares y de los civiles que ostentan autoridad militar. "El saludo militar lo dan los uniformados a todo aquel que haga parte de la fuerza pública y al presidente de la República —que sigue siendo Gustavo Petro—, puesto que es el comandante supremo de las Fuerzas Armadas", explicó. Descalificó el saludo de De la Espriella como "pura lentejuela, baratería", insistiendo en que existe una separación institucional entre civiles y militares que es fundamental para la democracia.

De la Espriella, por su parte, defendió su reunión ministerial como un acto de preparación responsable. Ante los medios de comunicación en Barranquilla, el presidente electo señaló que con su equipo de trabajo había revisado las prioridades que su administración enfrentará: inseguridad, corrupción y deficiencias en el sistema de salud. Aseguró que su gabinete estaba conformado por personas de "las mejores calidades humanas y profesionales" y que su gobierno se enfocaría en resolver problemas concretos de la población, especialmente de los más vulnerables. También mencionó que su equipo había avanzado en un diagnóstico del estado del país tras cuatro años de administración Petro, información que consideraba necesaria para tomar decisiones acertadas al asumir el mando.

El intercambio refleja las tensiones que caracterizan la transición presidencial en Colombia. Con menos de un mes para que Petro entregue el poder, la relación entre el mandatario saliente y el electo se ha deteriorado visiblemente. Las acusaciones de Petro sobre la legalidad de las acciones de De la Espriella, junto con sus críticas sobre símbolos y gestos, sugieren que los próximos días de transición podrían estar marcados por fricciones adicionales. De la Espriella, mientras tanto, parece decidido a mantener su curso de preparación para el gobierno, sin ceder ante las críticas del presidente saliente. El 7 de agosto llegará pronto, y con él, el cierre de un capítulo político y el comienzo de otro.

Particulares que no han tomado ni juramento ni posesión, queriendo imitar que ya son Gobierno. Simular que son Gobierno es un delito.
— Gustavo Petro, presidente en funciones
Hemos conformado un gabinete de las mejores calidades humanas y profesionales para darle a Colombia las soluciones que se requieren, sobre la base de la lucha contra la corrupción y el manejo adecuado de los recursos públicos.
— Abelardo de la Espriella, presidente electo
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Inventor

¿Por qué Petro considera ilegal que De la Espriella se reúna con sus ministros antes de tomar posesión?

Model

Porque la ley colombiana establece que los funcionarios no posesionados no pueden ejercer atribuciones de gobierno. Para Petro, una reunión ministerial donde se toman decisiones o se simulan funciones de gobierno es precisamente eso: ejercer autoridad sin tener derecho legal a hacerlo.

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¿Pero no es razonable que un presidente electo se prepare con su equipo antes de asumir?

Model

Claro que lo es. De la Espriella argumenta exactamente eso: que fue una reunión de trabajo para diagnosticar el país y definir prioridades. La diferencia está en cómo se interpreta el acto. Petro ve simulación de gobierno; De la Espriella ve preparación responsable.

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¿Qué significa que Petro diga que el saludo militar es "lentejuela y baratería"?

Model

Que lo ve como un gesto vacío, una imitación de autoridad que De la Espriella no posee aún. Para Petro, ese saludo pertenece a los militares y al presidente en funciones. Usarlo antes de tiempo es, en su visión, una pretensión sin sustancia.

Inventor

¿Hay precedentes de presidentes electos que se reúnan con sus gabinetes antes de la posesión?

Model

El material no lo especifica, pero la práctica de transiciones presidenciales suele incluir reuniones de coordinación. Lo inusual aquí es que Petro la cuestione públicamente y la califique de delito, lo que sugiere una ruptura más profunda entre los dos gobiernos.

Inventor

¿Qué está en juego realmente en esta disputa?

Model

Más que la legalidad de una reunión, está en juego la legitimidad y el control narrativo de la transición. Petro intenta establecer que De la Espriella está actuando fuera de los límites legales; De la Espriella intenta mostrar que está siendo responsable y preparado. Es una batalla por quién define el significado de lo que está ocurriendo.

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