En un momento en que las naciones redefinen sus fronteras de seguridad, Perú ha tomado la decisión de cerrar un capítulo de su historia militar marcado por décadas de dependencia en tecnología soviética y francesa. La adquisición de 150 tanques K2 Black Panther surcoreanos no es simplemente una transacción de armamento, sino un acto de reposicionamiento estratégico: el país andino busca no solo modernizar su fuerza terrestre, sino construir capacidad industrial propia a través de la coproducción local. En el largo arco de la soberanía, las naciones que fabrican sus propias herramientas de defe