Película argentina sobre supervivencia en lago helado comparada con 'Vértigo'

La película retrata el intento de suicidio de una mujer que sobrevive al lanzarse a un lago helado.
Una mujer que es madre no puede simplemente desaparecer y reaparecer como alguien distinto
La directora Mumenthaler reflexiona sobre cómo la maternidad limita la capacidad de reinvención personal en la sociedad contemporánea.

En Argentina, la directora Milagros Mumenthaler estrena 'Las corrientes', un filme que parte de un acto extremo —una mujer que sobrevive al lanzarse a un lago helado— para explorar una pregunta más antigua y más difícil: si la sociedad permite, o no, que una mujer se rehaga a sí misma. Comparada con el cine de Hitchcock por su capacidad de volver amenazante lo cotidiano, la película no busca redimir a su protagonista sino acompañarla en la extrañeza de seguir viva cuando el mundo insiste en que siga siendo la misma. Es un retrato sin concesiones de cómo las estructuras sociales —especialmente las que rodean a la maternidad— pueden convertirse en una forma silenciosa de encierro.

  • Una mujer sobrevive a un intento de suicidio en un lago helado y descubre que lo más difícil no fue el agua fría, sino regresar a una vida que ya no reconoce como propia.
  • La directora Mumenthaler construye una tensión sostenida: la protagonista quiere reinventarse, pero la maternidad y sus estructuras no negociables le cierran casi todas las salidas.
  • Los críticos internacionales han recibido el filme con aclamación, señalando su parentesco con Hitchcock en la habilidad de hacer que lo ordinario revele sus grietas más oscuras.
  • La película circula en un momento en que el debate sobre la agencia femenina y los límites impuestos por roles sociales tiene urgencia renovada en América Latina y más allá.
  • 'Las corrientes' no ofrece resolución ni consuelo: su apuesta es sostener la incomodidad como forma de honrar la complejidad real de la experiencia de las mujeres.

Una mujer se lanza a un lago helado y sobrevive. Ese es el punto de partida de 'Las corrientes', el nuevo filme de la directora argentina Milagros Mumenthaler, pero lo que verdaderamente le interesa a la película empieza justo después: el regreso a una vida que ya no parece propia, la extrañeza de habitar un cuerpo y una identidad que el mundo exige que permanezcan intactos.

Mumenthaler ha construido un relato que no busca la redención ordenada ni la recuperación tranquilizadora. En cambio, indaga en cómo la identidad se fractura y se recompone de maneras que la sociedad no siempre reconoce. En el centro de esa tensión está la maternidad: no como problema en sí misma, sino como conjunto de expectativas y responsabilidades que cierran puertas que para otros permanecen abiertas. Una mujer que es madre, señala la directora, no puede simplemente desaparecer y reaparecer como alguien distinto. El mundo no se lo permite.

Lo que ha llamado la atención de la crítica internacional es que el filme no predica ni señala con el dedo. En cambio, sumerge al espectador en la experiencia de alguien que ha cruzado un umbral sin retorno. Varios críticos han evocado a Hitchcock: esa capacidad de hacer que lo cotidiano se vuelva amenazante, que la vida ordinaria muestre sus grietas más profundas.

'Las corrientes' termina sin respuestas fáciles. ¿Quién es una mujer después de haber intentado dejar de existir? ¿Hay agencia real en sus decisiones, o están todas predeterminadas por estructuras que la preceden? El filme no consuela. Mira de frente, sin parpadear, y eso es precisamente lo que lo hace perturbador y necesario.

Una película argentina ha llegado a las pantallas con una premisa que detiene: una mujer se lanza a un lago helado y sobrevive. Lo que sucede después es lo que interesa a la directora Milagros Mumenthaler, quien ha construido un filme que críticos internacionales comparan con "Vértigo" de Alfred Hitchcock por su capacidad de desestabilizar al espectador, de hacerlo sentir que el terreno bajo sus pies no es tan firme como creía.

Llamada "Las corrientes", la película explora lo que ocurre cuando una mujer regresa a su vida después de un acto de desesperación. No es una historia de redención limpia ni de recuperación ordenada. Es, en cambio, una investigación incómoda sobre cómo la identidad se fractura y se recompone de formas que la sociedad no siempre reconoce o acepta. La supervivencia física es apenas el comienzo. Lo verdaderamente perturbador es lo que viene después: la imposibilidad de volver a ser quien se era, la extrañeza de habitar un cuerpo y una vida que ya no parecen propios.

Mumenthaler, en conversaciones sobre su obra, ha señalado una tensión fundamental que atraviesa el relato: en una sociedad estructurada como la nuestra, la maternidad se convierte en una barrera casi infranqueable para cualquier intento de reinvención personal. No es que la maternidad sea el problema en sí, sino que las estructuras que la rodean —las expectativas, los roles, las responsabilidades no negociables— cierran puertas que para otros permanecen abiertas. Una mujer que es madre no puede simplemente desaparecer y reaparecer como alguien distinto. El mundo no se lo permite.

Lo que hace notable a "Las corrientes" es que no predica sobre esto. La película no señala con el dedo. En cambio, coloca al espectador dentro de la experiencia de una mujer que ha cruzado un umbral del que no se regresa igual. Los críticos han notado cómo el filme mantiene una tensión constante, una sensación de que algo está mal, de que las aguas bajo la superficie son más profundas y más oscuras de lo que parecen. Algunos han visto en esto un eco de Hitchcock: esa maestría en hacer que lo cotidiano se vuelva amenazante, que la vida ordinaria revele sus grietas.

La película plantea preguntas que no responde fácilmente. ¿Quién es una mujer después de haber intentado dejar de existir? ¿Puede reinventarse si la sociedad insiste en que siga siendo exactamente lo que era? ¿Hay agencia real en las decisiones de una mujer, o están todas ellas predeterminadas por estructuras que la preceden y la superan? "Las corrientes" no ofrece consuelo. Ofrece, en cambio, una mirada clara y sin parpadeos a la complejidad de ser mujer en un mundo que tiene ideas muy firmes sobre lo que eso significa y lo que eso requiere.

En esta sociedad es imposible reinventarse cuando está la maternidad de por medio
— Milagros Mumenthaler, directora
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué comparar esta película con Hitchcock? ¿Qué tienen en común más allá del suspenso?

Model

Ambas crean una atmósfera donde lo familiar se vuelve inquietante. Hitchcock hacía que los espacios ordinarios ocultaran amenazas. Mumenthaler hace algo similar: una vida de madre, una casa, una rutina, todo se revela como un lugar donde alguien puede desaparecer.

Inventor

La directora habla de la imposibilidad de reinventarse cuando hay maternidad de por medio. ¿Es eso el corazón de la película?

Model

Es parte de él. La película no culpa a la maternidad en sí, sino a cómo la sociedad la ha estructurado. Una madre no puede simplemente ser otra cosa. Está atrapada en ese rol de una manera que otros no lo están.

Inventor

¿Y la mujer que se lanza al lago? ¿Qué significa ese acto en el contexto de lo que dices?

Model

Es el momento en que algo cede. No es un gesto romántico ni una solución. Es un quiebre. Y lo que viene después es más perturbador que el acto mismo: tener que seguir viviendo en un cuerpo y una vida que ya no reconoces como propios.

Inventor

¿Entonces la película es sobre fracaso?

Model

No exactamente. Es sobre lo que sucede cuando las estructuras que te definen se desmoronan y tienes que seguir adelante de todas formas. No hay redención fácil. Solo la realidad de tener que existir en un mundo que no te deja ser diferente.

Inventor

¿Por qué crees que los críticos la han recibido bien?

Model

Porque no mira hacia otro lado. Muchas películas sobre crisis femeninas ofrecen resolución o esperanza. Esta no. Ofrece claridad sobre la trampa, y eso es más honesto que cualquier final reconfortante.

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Named as acting: Milagros Mumenthaler, film director, Argentina

Named as affected: General audiences and film critics engaging with Argentine cinema

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