Nadie tiene derecho a negarnos nuestra capacidad de resistirnos
En Sharm El-Sheikh, Egipto, líderes del mundo se reúnen para firmar el acuerdo que pone fin formalmente a la guerra en Gaza, con Pedro Sánchez entre los asistentes. El gesto diplomático llega cargado de contradicciones: mientras las cancillerías celebran el pacto, las facciones palestinas lo rechazan como imposición extranjera, los muertos siguen acumulándose y los bombardeos no han cesado. La humanidad firma la paz sobre un suelo que aún tiembla.
- Pedro Sánchez viajará el lunes a Egipto para participar en la ceremonia oficial de firma del alto el fuego en Gaza, junto a delegaciones de EE.UU., países árabes y naciones europeas.
- Hamás, Yihad Islámica y el Frente Popular rechazan categóricamente cualquier administración extranjera en Gaza y se niegan a disolver sus brazos armados.
- Al menos 35 palestinos murieron en ataques israelíes durante las primeras 24 horas del alto el fuego, y los hospitales gazatíes registraron 151 cadáveres en ese mismo período.
- Israel continúa atacando instalaciones de Hezbolá en el sur del Líbano, mientras la ONU denuncia más de cien civiles muertos desde que entró en vigor el alto el fuego libanés.
- El balance total del conflicto desde octubre de 2023 supera los 67.000 muertos, con 463 fallecidos por hambruna, incluidos 157 niños.
El presidente español Pedro Sánchez viajará el lunes a Sharm El-Sheikh, Egipto, para presenciar la firma oficial del acuerdo que pone fin a la guerra en Gaza. Le acompañará el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. La ceremonia, organizada por el Gobierno egipcio, reunirá al mediodía a representantes de Estados Unidos, los principales países árabes y varias naciones europeas.
Sin embargo, la celebración diplomática convive con fracturas profundas. Las tres principales facciones palestinas —Hamás, Yihad Islámica y el Frente Popular para la Liberación de Palestina— rechazaron conjuntamente cualquier forma de administración extranjera en Gaza, calificando el plan estadounidense de transición internacional como una violación de la soberanía palestina. Aunque reconocen el papel mediador de Qatar, Turquía y Egipto, las facciones presentan el alto el fuego como un fracaso de los planes israelíes de desplazamiento, no como una victoria ajena.
Baser Naim, alto responsable de Hamás, fue explícito: el movimiento no disolverá sus Brigadas Ezzeldín al Qassam, sino que las integrará en un futuro ejército nacional palestino. También rechazó la participación de Tony Blair en cualquier administración internacional, acusándolo de haber respaldado las invasiones de Afganistán e Irak.
Mientras tanto, la violencia no se detuvo con la firma. Al menos 35 palestinos murieron en ataques israelíes durante las primeras 24 horas del alto el fuego. El balance total desde el 7 de octubre de 2023 asciende a 67.682 muertos, 170.033 heridos y 463 fallecidos por hambruna, entre ellos 157 niños. La inestabilidad se extiende también al Líbano, donde Israel continúa atacando posiciones de Hezbolá. La ONU denunció que más de cien civiles libaneses han muerto desde que entró en vigor ese alto el fuego, sin que se hayan registrado lanzamientos de proyectiles desde territorio libanés hacia Israel.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajará a Egipto el próximo lunes para presenciar la firma oficial del acuerdo que pone fin a la guerra en Gaza. La ceremonia tendrá lugar en Sharm El-Sheikh, la ciudad costera donde se han desarrollado las negociaciones que desembocaron en este pacto. Junto a Sánchez estará el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. El acto, convocado para el mediodía, reunirá a representantes de Estados Unidos, los principales países árabes y varias naciones europeas, bajo la organización del Gobierno egipcio.
Pero incluso mientras se prepara esta ceremonia de cierre, las tensiones que rodean el acuerdo revelan fracturas profundas sobre cómo será gobernada Gaza después del conflicto. Las tres principales facciones palestinas—Hamás, Yihad Islámica y el Frente Popular para la Liberación de Palestina—han emitido una declaración conjunta rechazando categóricamente cualquier forma de administración extranjera en el enclave. Ven en el plan estadounidense de instalar una administración de transición internacional un intento de imposición que viola la soberanía palestina. Aunque reconocen los esfuerzos de Qatar, Turquía y Egipto que llevaron al alto el fuego y al intercambio de prisioneros, las facciones caracterizan el cese provisional de hostilidades como un fracaso de los planes israelíes de desplazar a la población palestina.
Baser Naim, alto responsable de Hamás y ex ministro de Salud de Gaza, fue más allá en sus declaraciones del viernes. Afirmó que el movimiento no tiene intención alguna de disolver su brazo armado, las Brigadas Ezzeldín al Qassam. En cambio, planea integrar sus milicias en un futuro ejército nacional bajo un Estado palestino independiente. Naim insistió en que nadie tiene derecho a negarles la capacidad de resistirse a la ocupación militar. También expresó su rechazo explícito a la propuesta de que Tony Blair, ex primer ministro británico, forme parte de la administración internacional. Naim acusó a Blair de respaldar las invasiones de Afganistán e Irak, describiéndolo como responsable de "matanzas de miles de civiles inocentes" y afirmando que los palestinos, árabes y musulmanes guardan malos recuerdos de su gestión.
Mientras se firma el acuerdo, la violencia no ha cesado. El Ministerio de Salud de Gaza reportó que al menos 35 palestinos murieron en ataques israelíes durante las primeras 24 horas del alto el fuego, que entró en vigor el viernes poco antes del mediodía. Los hospitales gazatíes recibieron 151 cadáveres y 72 heridos en ese período. De los fallecidos, 116 fueron recuperados bajo los escombros de ataques anteriores, pero 35 murieron después de que el alto el fuego supuestamente comenzara. El balance total desde el inicio del conflicto el 7 de octubre de 2023 asciende a 67.682 muertos y 170.033 heridos. El Ministerio también ha confirmado 463 muertes por hambruna y desnutrición, incluidos 157 niños.
La inestabilidad se extiende más allá de Gaza. El Ejército israelí anunció ataques contra instalaciones de Hezbolá en el sur del Líbano, argumentando que se utilizaban para almacenar herramientas de ingeniería destinadas a reconstruir infraestructura terrorista. Aunque Israel y Líbano alcanzaron un alto el fuego en 2023, los ataques israelíes contra Hezbolá continúan siendo frecuentes. Las autoridades israelíes sostienen que estas operaciones no violan el acuerdo porque van dirigidas contra una organización terrorista. Sin embargo, tanto Beirut como Hezbolá han criticado estas acciones. La Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció la semana pasada que más de cien civiles han muerto en ataques israelíes contra Líbano desde la entrada en vigor de ese alto el fuego, sin que se hayan registrado lanzamientos de proyectiles desde territorio libanés hacia Israel en el mismo período.
Citas Notables
Nadie tiene el derecho a negarnos nuestra capacidad de resistirnos a la ocupación militar— Baser Naim, responsable de Hamás
Los palestinos, árabes, musulmanes y quizás otras personas en todo el mundo tenemos malos recuerdos de él— Baser Naim, refiriéndose a Tony Blair
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué es significativo que Sánchez asista personalmente a esta ceremonia en lugar de enviar a un representante?
Porque la presencia de líderes nacionales en estos momentos señala legitimidad internacional al acuerdo. España está diciendo que este pacto merece el reconocimiento de gobiernos de peso, no solo de mediadores.
Las facciones palestinas parecen estar diciendo que el acuerdo no es lo que querían. ¿Entonces por qué lo firmaron?
No lo firmaron ellos. El acuerdo es entre Israel y las autoridades palestinas reconocidas internacionalmente. Hamás y los otros grupos están fuera de la mesa de negociación, así que están protestando desde la orilla.
¿Qué significa que Hamás se niegue a disolver sus milicias?
Significa que ven el acuerdo como un paso, no como el final. Creen que necesitarán una capacidad militar para negociar lo que viene después—la forma del Estado palestino, las fronteras, todo eso.
Pero si el alto el fuego acaba de empezar y ya hay 35 muertos, ¿realmente está funcionando?
Técnicamente sí. Esos 35 muertos vinieron de ataques que probablemente se iniciaron antes de que el alto el fuego entrara en vigor. Pero tienes razón en que la línea entre "cese de fuego" y "paz" es muy fina.
¿Y los ataques en Líbano? ¿Eso no rompe el acuerdo?
Israel dice que no, porque Hezbolá no es parte del acuerdo de Gaza. Pero para Líbano y para los observadores internacionales, parece que Israel está usando el acuerdo de Gaza como cobertura para continuar operaciones en otro frente.