En la cordillera de los Andes, donde Argentina y Chile comparten una de las fronteras más transitadas de América del Sur, la naturaleza ha impuesto su propia ley: vientos de 160 kilómetros por hora y nevadas sin precedentes en cuatro décadas mantienen sellado el paso Cristo Redentor por más de tres semanas. Las autoridades binacionales, reunidas en comité técnico, han elegido la prudencia sobre la presión económica. Mientras tanto, miles de transportistas aguardan en la Ruta 7 con sus camiones encendidos y sus cuentas en rojo, recordándonos que los grandes corredores del comercio global son, a
Paso Cristo Redentor permanece cerrado por vientos de 160 km/h y miles de camiones quedan varados
Miles de transportistas y choferes enfrentan pérdidas económicas significativas y estrés operativo prolongado por el cierre del corredor fronterizo.