Un sistema electoral no puede operar como una mesa de parte que publica automáticamente todo
En medio del escrutinio de las elecciones generales peruanas de 2026, actas oficiales cargadas desde Nueva Jersey en el sistema de la ONPE revelaron nombres de partidos políticos que nunca existieron, exponiendo fisuras en la cadena de custodia digital del proceso electoral. El organismo atribuyó el hecho a material de capacitación publicado por error, pero especialistas advierten que múltiples etapas de verificación debieron haber impedido tal anomalía. El episodio, aunque aparentemente aislado, plantea preguntas duraderas sobre la vigilancia institucional y la confianza ciudadana en los sistemas que sostienen la democracia.
- Dos actas de mesas de votación en Nueva Jersey aparecieron en el sistema oficial con nombres de partidos ficticios como 'No olvides nunca respirar', generando alarma inmediata entre ciudadanos que seguían el conteo en línea.
- La ONPE reemplazó silenciosamente las actas horas después de que la irregularidad circulara en redes sociales, sin emitir ninguna rectificación formal ni explicar públicamente el reemplazo.
- El organismo electoral, cuyo titular había renunciado, respondió solo a través de X atribuyendo las actas a 'material de prueba', una explicación que especialistas consideran insuficiente dado que el contenido debió pasar por controles de calidad.
- Expertos en derecho electoral advierten que el caso debe derivar en un procedimiento administrativo para determinar responsabilidades, con posibilidad de escalar a materia penal si se comprueba dolo.
- Las actas cuestionadas han sido enviadas al Jurado Electoral Especial, donde serán cotejadas con los documentos originales para garantizar que el conteo refleje los votos reales.
Durante el conteo de las elecciones generales peruanas de 2026, usuarios en redes sociales detectaron una anomalía perturbadora: actas de escrutinio publicadas en el portal oficial de la ONPE desde Nueva Jersey consignaban nombres de partidos políticos inexistentes, como 'No olvides nunca respirar' y 'El tiempo es rápido para los temerosos'. Las actas provenían de dos mesas del New Jersey Institute of Technology y, salvo por los nombres de los partidos, lucían formalmente completas: fechas, firmas de miembros de mesa, votos preferenciales y horarios de escrutinio.
La ONPE reemplazó las actas en su sistema informático la tarde del martes, pero sin emitir anotación alguna que rectificara la información ya difundida. A través de su cuenta de X, el organismo explicó brevemente que el conteo se había realizado con el acta correcta y que las imágenes publicadas correspondían a 'material de prueba'. La explicación apunta a documentos de capacitación entregados a los consulados que habrían sido digitalizados y enviados por error en lugar de las actas reales.
Sin embargo, especialistas señalan que el proceso contempla una etapa de verificación en la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales donde se revisa la calidad de las imágenes antes de incorporarlas al conteo. Ese filtro no funcionó. El exministro José Tello subrayó que el hecho amerita una investigación administrativa para deslindar responsabilidades y cotejar los resultados con las actas originales, advirtiendo que podría derivar en un caso penal si se detecta dolo. El constitucionalista José Manuel Villalobos coincidió en la necesidad del procedimiento, aunque recordó que en despliegues electorales de esta escala las incidencias son habituales y que la mayor fiscalización ciudadana es, en sí misma, una señal saludable.
Las actas cuestionadas permanecen enviadas al Jurado Electoral Especial para su resolución definitiva. La Cancillería no respondió a El Comercio, y el caso sigue abierto a la espera de que la verificación final confirme que los votos emitidos en Nueva Jersey quedaron correctamente registrados.
Mientras el conteo de votos de las elecciones generales peruanas de 2026 aún se desarrollaba, un descubrimiento perturbador emergió en los registros oficiales. Dos actas de escrutinio cargadas en el sistema de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) desde Nueva Jersey contenían nombres de agrupaciones políticas que nunca existieron: "No olvides nunca respirar", "El tiempo es rápido para los temerosos", "La vida no es un don gratuito". Estos partidos no estaban registrados en el sistema electoral peruano ni habían competido en los comicios del 12 de abril de 2026. El hallazgo, detectado por usuarios en redes sociales y corroborado por El Comercio, expuso grietas profundas en un proceso que debería ser blindado contra tales irregularidades.
Las actas problemáticas provenían de dos mesas de sufragio ubicadas en el New Jersey Institute of Technology (NJIT): la mesa 086793 y la 086794. Ambas llevaban la fecha y hora correctas de la jornada electoral, incluían los nombres, firmas y rúbricas de los tres miembros de mesa, registraban supuestos votos preferenciales, y consignaban las horas de inicio y cierre del escrutinio. Todo parecía en orden, salvo por los nombres de los partidos que figuraban en contienda. En la mesa 086793, la anomalía aparecía en el acta de senadores a nivel nacional. En la 086794, en el acta del Senado de la circunscripción de Peruanos en el Extranjero. Cada mesa de votación genera cinco actas diferentes, una para cada tipo de elección: presidente, Parlamento Andino, senadores nacionales, senadores de circunscripción especial, y otros cargos.
Las actas fueron publicadas en la página oficial de resultados de la ONPE (resultadoelectoral.onpe.gob.pe), donde los ciudadanos pueden seguir en vivo el conteo. Horas después de que los cuestionamientos comenzaran a circular, la tarde del martes fueron reemplazadas en el sistema informático. Sin embargo, la ONPE no emitió anotación marginal alguna que rectificara la información que ya había sido difundida públicamente. El organismo electoral, cuyo titular había renunciado, guardó silencio inicial. Solo a través de su cuenta de X indicó brevemente que tras una "revisión interna" podía confirmar que el conteo se había efectuado "con el acta correcta", enviada por el consulado tras el escrutinio. Atribuyó las actas publicadas como oficiales a "material de prueba".
La explicación oficial sugería que las imágenes digitalizadas correspondían a documentos de capacitación entregados al consulado para uso previo al proceso electoral, publicados por error sin afectar el conteo de votos. Fuentes consultadas por El Comercio señalaron que algunos consulados cuentan con escáneres especiales que digitalizan las actas y las envían al sistema de la ONPE para agilizar el proceso mientras se completa el traslado físico del material a Lima. En esa primera etapa podría haberse producido el error. Sin embargo, una vez que el material llega al país, debe pasar por una etapa de verificación en la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales (ODPE) respectiva, donde se realiza un control de calidad de las imágenes antes de sumarlas al conteo. Si el acta no fue digitalizada previamente, este proceso se realiza en esa instancia. El contenido debió ser revisado y corroborado. Especialistas advierten que esto debería ser materia de investigación.
José Tello, exministro de Justicia y presidente del Instituto Aklla Perú, caracterizó los hechos como aislados que no se replicaban en otros lugares. No obstante, enfatizó que lo ocurrido ameritaba una investigación administrativa para esclarecer qué sucedió, determinar responsabilidades, y cotejar los resultados con el acta que obra en el Jurado Electoral Especial correspondiente. Advirtió que el proceso administrativo podría escalar a un caso penal si se detectaba dolo y no se trataba meramente de negligencia. Tello precisó que el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de sus consulados, apoya a la ONPE únicamente en la digitalización de actas y su carga en software proporcionado por la entidad electoral, sin intervenir en el cómputo de votos. La publicación de resultados corresponde exclusivamente a la ONPE. Criticó que la entidad no puede operar como una "mesa de parte" que publica automáticamente todo lo que recibe desde distintos puntos.
José Manuel Villalobos, especialista en Derecho Constitucional y Electoral, explicó que desde 2021 la ONPE brinda a la Cancillería acceso a una plataforma para cargar actas del exterior. Sugirió que es posible que desde el consulado se haya subido un acta utilizada para capacitaciones en lugar del acta del conteo oficial. Señaló que, al aparecer como observadas, las actas serán enviadas al Jurado Electoral Especial para ser resueltas con el acta original a la vista. El jurado resolverá con los valores correctos del acta, porque existe un acta oficial de esa mesa. Villalobos coincidió en que debería efectuarse un procedimiento administrativo para determinar quién cometió el error, aunque remarcó que en un despliegue electoral de esta magnitud es habitual registrar incidencias. Destacó que actualmente existe una saludable mayor fiscalización ciudadana.
La Cancillería no respondió a los cuestionamientos de El Comercio al cierre de este informe. Las actas en cuestión, junto con otras dos de las mismas mesas, figuran como enviadas al Jurado Electoral Especial. El caso permanece abierto, pendiente de investigación administrativa y de la verificación final de los resultados contra los documentos originales.
Citações Notáveis
Esto amerita de que se tomen las acciones correspondientes, primero, que se sepa qué ocurrió, que se hagan las investigaciones y determines responsabilidades— José Tello, exministro de Justicia
En el cotejo el jurado va a resolver con los valores correctos del acta, porque sí hay un acta oficial de esa mesa— José Manuel Villalobos, especialista en Derecho Electoral
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Cómo es posible que nombres de partidos ficticios lleguen a un acta oficial de votación?
Es la pregunta central. Las actas se digitalizan en los consulados y se cargan en el sistema de la ONPE. Alguien subió un documento de prueba en lugar del acta real. Pero lo preocupante es que debería haber controles en múltiples puntos que lo impidieran.
¿Y esos controles no funcionaron?
Aparentemente no. Cuando el material llega a Lima, la ODPE debe hacer un control de calidad de las imágenes antes de que se sumen al conteo. Que esto pasara sugiere que algo falló en esa verificación, o que nadie estaba realmente mirando.
¿Esto significa que los votos fueron contados incorrectamente?
No necesariamente. La ONPE dice que el conteo se hizo con el acta correcta, que fue enviada por el consulado. Lo que se publicó fue el material de prueba. Pero eso no responde por qué el material de prueba llegó al sistema oficial en primer lugar.
¿Qué pasa ahora?
Las actas van al Jurado Electoral Especial, que las cotejará con los documentos originales y resolverá con los valores correctos. Pero especialistas dicen que necesita haber una investigación administrativa para saber exactamente dónde se rompió la cadena de custodia.
¿Es un caso aislado o hay un patrón?
Por ahora parece aislado. Solo dos actas de Nueva Jersey. Pero lo que revela es un nivel de informalidad en cómo se maneja el material electoral, cómo se despliega y se repliega. Eso es lo que preocupa a los especialistas.
¿Podría esto ser fraude?
Podría escalar a un caso penal si se demuestra dolo. Pero la explicación más probable es negligencia: alguien cargó el archivo equivocado. Lo que sí es claro es que un sistema electoral no debería permitir que eso suceda sin múltiples alarmas.