Las palabras pronunciadas por el presidente Lula ante una fábrica de defensa brasileña —evocando una guerra que diezmó a Paraguay hace más de siglo y medio— despertaron en Asunción una respuesta legislativa unánime y cargada de memoria. Ambas cámaras del Parlamento paraguayo aprobaron notas de repudio, recordando al mundo que la Guerra de la Triple Alianza no fue una simple agresión paraguaya, sino una tragedia que borró entre la mitad y más de la mitad de la población del país. En la historia de las naciones, las heridas más profundas no cicatrizan con el tiempo; se reabren cuando el poder la
Parlamento paraguayo repudia declaraciones de Lula sobre la Guerra de la Triple Alianza
Paraguay perdió entre el 50-60% de su población durante la Guerra de la Triple Alianza, con devastación económica y ocupación militar prolongada que dejó heridas abiertas en la memoria colectiva.