En el corazón de la meseta castellana, un pueblo de menos de dos mil almas se prepara para convertirse en testigo privilegiado de uno de los fenómenos más sobrecogedores que la naturaleza ofrece: la oscuridad plena en pleno día. Paredes de Nava, en Palencia, acogerá el 12 de agosto el eclipse total de sol con una dimensión que trasciende la contemplación, pues desde sus cielos ascenderá un globo sonda a la estratosfera para capturar datos científicos que la humanidad nunca antes había reunido durante un eclipse. Lo que ocurre en este rincón de Tierra de Campos no es solo un acontecimiento loca