En Puerto General San Martín, Pampa Energía ha puesto fin a la última planta de caucho sintético que existía en Argentina, borrando de un trazo la única capacidad nacional de producir un insumo vital para la industria automotriz y de neumáticos. La decisión, que deja a 130 trabajadores frente a un futuro incierto, no es un accidente sino el desenlace de una industria de neumáticos en declive y de un grupo empresarial que reorienta su capital hacia proyectos de mayor escala. Lo que se pierde no es solo una planta: es la última pieza de una soberanía industrial que, una vez desmantelada, difícil
Pampa Energía cierra la única planta de caucho sintético de Argentina
130 trabajadores directos pierden sus empleos con despidos confirmados del personal fuera de convenio e incertidumbre para trabajadores sindicalizados.