En La Cisterna, un lunes por la noche, Palestino convirtió la adversidad en autoridad: remontó un gol en contra para golear 5-1 a Huachipato y escalar al cuarto lugar de la Liga de Primera con 30 puntos. Más que un resultado deportivo, la goleada habla de la capacidad humana de revertir el rumbo cuando el quiebre emocional llega en el momento justo. El equipo árabe se instala ahora en la zona de clasificación internacional, mientras Huachipato queda a la deriva en la undécima posición, recordándonos que en el fútbol —como en la vida— los momentos de duda pueden costar muy caro.