En el mundo de los certámenes de belleza, donde la imagen es tanto arte como estrategia, el veterano asesor Osmel Sousa ha posado su mirada sobre Dominga López, la nueva Miss Universo Chile, y ha encontrado en ella algo que escasea: singularidad. Su respaldo público, formulado desde la distancia venezolana pero con alcance global a través de TikTok, no es solo un elogio a una candidata, sino una declaración sobre qué tipo de belleza merece competir en el escenario más alto, y quién tiene el derecho de prepararla para ello.