En los mercados de metales preciosos, el oro y la plata se aproximan a umbrales técnicos decisivos mientras el mundo financiero aguarda el informe de inflación PCE de julio. Como ocurre en los grandes momentos de incertidumbre, los inversores buscan refugio en lo tangible: el oro ronda los $4,800 y la plata se acerca a los $72, ambos suspendidos entre el impulso alcista y la posibilidad de una corrección. El dato que se publicará en los próximos días no es solo una cifra económica, sino un árbitro que decidirá si la confianza en los metales preciosos se consolida o se fractura.