Nvidia trasciende su rol de proveedor de chips para entrar en la creación de modelos de IA, licenciando la tecnología de entrenamiento de Poolside sin adquirirla completamente. Este es el tercer movimiento similar en menos de un año (Groq, Enfabrica, Poolside), totalizando US$27.000 millones comprometidos en licencias no exclusivas que mantienen empresas independientes.