En un momento que redefine cómo la humanidad financia sus apuestas tecnológicas más audaces, Nvidia ha sellado un pacto con seis de las firmas de inversión más poderosas del mundo —Apollo, Blackstone, BlackRock, Brookfield, Goldman Sachs y KKR— para movilizar 500 mil millones de dólares destinados a construir la infraestructura física de la inteligencia artificial. Lo que antes era territorio de presupuestos nacionales —carreteras, redes eléctricas, puertos— ahora se replica en el plano digital, con capital privado asumiendo el rol de arquitecto de las autopistas del futuro. Este acuerdo no es