En el umbral de una nueva era de infraestructura digital, Nvidia ha comunicado a sus clientes más importantes que los servidores equipados con sus chips de inteligencia artificial costarán más del 15% adicional a partir de principios de 2027, presionados por el encarecimiento de la memoria. El anuncio, que recorre ya toda la cadena de suministro desde los fabricantes hasta los grandes operadores de centros de datos, recuerda que la carrera por la IA tiene un precio material que tarde o temprano alguien debe absorber.