En Madrid, especialistas de la Clínica Universidad de Navarra han validado una tecnología de imagen cardíaca que, al analizar fotones individuales de rayos X, alcanza un 98% de fiabilidad para descartar enfermedad coronaria. Más allá del dato estadístico, el hallazgo representa un giro en la relación entre medicina y riesgo: menos procedimientos invasivos, menos radiación, menos daño en el camino hacia el diagnóstico. Es la vieja aspiración de la medicina preventiva —actuar antes de que el cuerpo falle— acercándose a una forma concreta y clínica de cumplirse.