Nueva expedición submarina en Chubut buscará la próxima estrella marina viral

Ahora podemos ver cómo viven, cómo se comportan y dónde están
Brogger explica la ventaja de observar organismos en su hábitat natural versus métodos tradicionales de recolección.

A seiscientos kilómetros de la costa patagónica, donde la luz solar nunca llega, un equipo de científicos argentinos se prepara para descender cuatro mil metros en busca de lo desconocido. La campaña Talud Continental V no es solo una expedición científica: es también un acto de mediación entre el abismo marino y la curiosidad humana, capaz de transformar criaturas invisibles en celebridades digitales. En un tiempo en que la distancia entre la ciencia y la sociedad parece ensancharse, este proyecto demuestra que el asombro compartido puede ser un puente poderoso.

  • Los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown permanecen casi completamente inexplorados, guardando ecosistemas vulnerables que la ciencia tradicional apenas ha rozado con redes que dañan lo que tocan.
  • La transmisión en vivo de la expedición anterior desató un fenómeno inesperado: miles de personas bautizaron criaturas abisales, convirtiendo pepinos de mar en estrellas de internet y encendiendo vocaciones científicas en jóvenes de todo el país.
  • Un ROV capaz de descender 4.000 metros a bordo del buque Falkor (too) reemplazará los métodos invasivos del pasado, permitiendo observar organismos vivos en su hábitat real por primera vez en esta región del Atlántico Sudoccidental.
  • Más de 20 investigadores de Ushuaia a Córdoba se unirán en una misión de 23 días que incluirá encuentros virtuales con escuelas y municipios, llevando el océano profundo a aulas que nunca han visto el mar.
  • Entre los objetivos silenciosos de la expedición está documentar residuos plásticos y pesqueros en las profundidades, convirtiendo cada inmersión en un testimonio ambiental tanto como en un descubrimiento biológico.

Martín Brogger, biólogo marino del CONICET en Puerto Madryn, está organizando la campaña Talud Continental V: 23 días de exploración en los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, a unos 600 kilómetros de la costa chubutense, prevista entre febrero y abril de 2027.

Lo que impulsa esta nueva misión no es solo la ciencia, sino el eco inesperado de la anterior. Cuando los investigadores transmitieron en vivo imágenes de criaturas abisales, el público las adoptó: aparecieron la "Estrella Culona" y "Amarillini", organismos que nunca habían tenido nombre y de pronto tenían fans. Brogger recibió mensajes de chicos que querían estudiar biología marina y de familias que se reunían frente a la pantalla para seguir cada inmersión. Esa conexión emocional con lo desconocido es el corazón de esta iniciativa.

La diferencia tecnológica respecto de las campañas clásicas es decisiva. El buque Falkor (too), del Schmidt Ocean Institute, llevará un vehículo operado remotamente capaz de bajar hasta 4.000 metros. Ya no habrá redes que traigan animales mezclados y dañados: ahora es posible observar cómo viven, cómo se mueven, dónde están. Para Brogger, eso cambia todo.

La transmisión en vivo volverá a ser el eje de la estrategia. Miles de personas seguirán cada descenso en tiempo real, y se planifican actividades educativas con escuelas y organizaciones de todo el país, incluyendo comunidades que viven lejos del mar y que quizás nunca vieron estas especies.

La expedición también buscará detectar residuos en las profundidades —en la misión anterior encontraron desde una bota de plástico hasta restos de actividad pesquera— con la convicción de que conocer es el primer paso para conservar. Más de 20 investigadores de distintos puntos del país participarán, y la pregunta que ya circula entre ellos es cuál será la próxima criatura capaz de conquistar las redes y convertirse en la nueva estrella del océano argentino.

Martín Brogger, biólogo marino del CONICET en Puerto Madryn, está preparando una nueva expedición submarina que promete repetir el fenómeno de audiencia que generó la transmisión anterior. La campaña Talud Continental V explorará los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, ubicados a unos 600 kilómetros de la costa chubutense, entre febrero y abril de 2027, con una duración de 23 días.

La expedición anterior dejó un rastro inesperado en las redes sociales. Cuando los investigadores transmitieron en vivo imágenes de pepinos de mar y otras criaturas de aguas profundas, el público no solo se enganchó: les puso nombres. Aparecieron personajes como la "Estrella Culona" y "Amarillini", criaturas que se convirtieron en celebridades digitales. Brogger recuerda con asombro cómo la gente se conectó emocionalmente con organismos que la mayoría nunca había visto. Esa conexión inesperada es lo que impulsa ahora esta nueva misión.

La diferencia fundamental respecto de las campañas tradicionales radica en la tecnología. El buque de investigación Falkor (too), del Schmidt Ocean Institute, llevará un vehículo operado remotamente capaz de descender hasta 4.000 metros de profundidad. Antes, los investigadores trabajaban con redes y rastras que traían los animales mezclados y dañados. Ahora pueden observar directamente cómo viven los organismos, cómo se comportan, dónde están. Para Brogger, eso es fantástico. El objetivo es conocer la biodiversidad de una región prácticamente inexplorada y documentar ecosistemas vulnerables del Atlántico Sudoccidental.

La transmisión en vivo volverá a ser central en la estrategia de la expedición. Miles de personas seguirán cada inmersión en tiempo real desde sus casas. La experiencia anterior demostró que la ciencia puede despertar interés en públicos de todas las edades. Brogger recibió mensajes de chicos que querían estudiar biología marina después de ver las transmisiones, pero también de personas mayores que se juntaban en familia para seguir los descubrimientos. Esa capacidad de conectar generaciones es parte de lo que hace valiosa esta iniciativa.

Más allá de la fauna marina, la campaña también buscará detectar la presencia de residuos en las profundidades. Durante la misión anterior encontraron desde una bota de plástico hasta restos vinculados a la actividad pesquera. Brogger subraya que lo primero para conservar algo es conocerlo. El océano esconde todo lo que pasa en el fondo, y si no se observa directamente, no se sabe qué hay.

La expedición reunirá a más de 20 investigadores e investigadoras de distintos puntos del país: desde Ushuaia hasta Córdoba, Mar del Plata, Puerto Madryn y muchos otros lugares. Se prevén actividades educativas y encuentros virtuales con escuelas, municipios y organizaciones. El objetivo es que esta experiencia llegue a todo el país, incluso a chicos que viven lejos del mar y que quizás nunca vieron estas especies.

Mientras se ultiman los detalles, la expectativa crece. Después del fenómeno que despertó la primera transmisión, los científicos ya saben que millones de ojos estarán atentos a las profundidades del mar argentino. La pregunta que flota en el aire es cuál será la próxima criatura capaz de conquistar las redes y transformarse en la nueva estrella del océano.

Lo raro de todo fue mostrar pepinos de mar y que la gente se enganchara, les pusiera nombres y apodos. Aparecieron personajes como la 'Estrella Culona' o 'Amarillini' y eso generó una conexión increíble con el público.
— Martín Brogger, biólogo marino del CONICET
Lo primero para conservar algo es conocerlo. El océano esconde todo lo que pasa en el fondo y si no lo observamos directamente, no sabemos qué hay.
— Martín Brogger
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué crees que la gente se enganchó tanto con criaturas marinas que nunca había visto?

Model

Creo que fue porque por primera vez podían verlas vivas, en su ambiente, no como especímenes muertos en un laboratorio. Y les pusieron nombres, las humanizaron. La "Estrella Culona" no era solo un equinodermo, era un personaje.

Inventor

¿Qué cambia realmente en la forma de hacer ciencia cuando usas un ROV en lugar de redes?

Model

Todo. Antes traías los animales dañados, mezclados, muertos. Ahora ves cómo viven, cómo se comportan, dónde están. Es la diferencia entre leer sobre algo y estar ahí.

Inventor

¿Crees que la transmisión en vivo es una herramienta científica o principalmente un gancho para audiencia?

Model

Es ambas cosas, pero no en conflicto. La ciencia necesita financiamiento y apoyo público. Si millones de personas se interesan en el océano porque ven una transmisión en vivo, eso genera presión política para protegerlo. Es un círculo virtuoso.

Inventor

¿Qué encontraron en las profundidades que más te sorprendió?

Model

No solo las criaturas extrañas, sino los residuos. Una bota de plástico a 4.000 metros de profundidad. Eso te muestra que el océano no está aislado de lo que hacemos en la superficie.

Inventor

¿Por qué es importante que participen científicos de todo el país?

Model

Porque la ciencia no es cosa de Buenos Aires o de los grandes centros. Hay investigadores en Ushuaia, en Córdoba, en lugares donde la gente no tiene acceso directo al mar. Cuando ven que sus colegas están en una expedición así, se sienten parte de algo más grande.

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