Contraloría alerta: Madre de Dios sin presupuesto para combatir brote de sarampión

El brote de sarampión afecta a población vulnerable, especialmente niños de 1 a 10 años sin esquema de vacunación completo en 13 regiones del país.
Medio millón de soles necesarios, diez mil disponibles
La brecha presupuestal que dejó a Madre de Dios sin recursos para contener el brote de sarampión.

En medio de una emergencia sanitaria declarada por sarampión que alcanza a trece regiones del Perú, la Dirección Regional de Salud de Madre de Dios enfrenta la crisis con apenas diez mil soles disponibles de los quinientos mil que necesita para contenerla. La Contraloría ha documentado esta fractura entre la urgencia epidemiológica y la realidad presupuestal, revelando una desconexión administrativa que deja a niños y comunidades remotas de la Amazonía expuestos a un virus que ya cruzó fronteras regionales desde Puno. Es la historia antigua de las instituciones que declaran emergencias sin transferir los medios para enfrentarlas.

  • Un brote de sarampión que ya tocó suelo amazónico el 29 de mayo exige respuesta inmediata, pero la región carece del 98% del presupuesto necesario para actuar.
  • Brigadas de salud, vacunaciones puerta a puerta y vigilancia epidemiológica en comunidades dispersas de la selva permanecen paralizadas por falta de fondos.
  • La Contraloría descubrió que la oficina de presupuesto regional nunca recibió solicitud de transferencia, exponiendo una descoordinación interna que agrava el riesgo.
  • La Diresa Madre de Dios envió un oficio urgente al Ministerio de Salud el 12 de junio pidiendo la transferencia presupuestal, pero mientras espera respuesta, el virus no espera.
  • Los más vulnerables son niños de uno a diez años sin esquema de vacunación completo, dispersos en una región selvática donde llegar a tiempo puede ser la diferencia entre contención y epidemia.

A mediados de mayo, el gobierno peruano declaró emergencia sanitaria por un brote de sarampión que amenazaba con extenderse desde Puno hacia otras doce regiones, entre ellas Madre de Dios. Cuando los auditores de la Contraloría revisaron la respuesta regional en junio, encontraron un problema fundamental: no había dinero.

La Dirección Regional de Salud necesitaba cerca de medio millón de soles para financiar vacunaciones puerta a puerta, brigadas itinerantes en comunidades remotas, vigilancia epidemiológica, campañas de comunicación y transporte de muestras. Sin embargo, la dirección de epidemiología contaba con apenas diez mil soles para todo el año. La oficina de presupuesto, por su parte, reportó no haber recibido ninguna solicitud de asignación de fondos. Nadie estaba coordinando.

El primer caso confirmado en Madre de Dios había llegado el 29 de mayo, importado desde Juliaca. La emergencia abarcaba trece regiones del país, y en cada una las autoridades debían vacunar a niños con esquemas incompletos, rastrear contactos y contener la diseminación. Madre de Dios estaba particularmente desprotegida.

La Contraloría documentó la brecha y recomendó que se informara al titular de la Diresa para adoptar medidas correctivas. La región, sin embargo, ya había actuado por su cuenta: el 12 de junio envió un oficio al Ministerio de Salud solicitando la transferencia presupuestal urgente. Mientras llegaba la respuesta, el brote seguía su curso.

A mediados de mayo, el gobierno peruano declaró una emergencia sanitaria por un brote de sarampión que ya había llegado a Puno y amenazaba con propagarse a otras doce regiones del país, entre ellas Madre de Dios. Tres semanas después, cuando los auditores de la Contraloría revisaron cómo se estaba respondiendo a esa crisis en la región amazónica, encontraron un problema fundamental: no había dinero.

La Dirección Regional de Salud de Madre de Dios necesitaba medio millón de soles para ejecutar el plan de contención que el decreto supremo exigía. Ese dinero debería financiar vacunaciones puerta a puerta para niños de uno a diez años, brigadas de salud itinerantes que llegaran a poblaciones dispersas en la selva, vigilancia epidemiológica intensiva para detectar nuevos casos, campañas de radio y televisión, transporte de muestras de laboratorio, y la contratación de personal de salud adicional. En cambio, la dirección de epidemiología de la región reportó que contaba con apenas diez mil soles para todo el año 2026. Cuando los auditores preguntaron a la oficina de presupuesto si había alguna solicitud pendiente de asignación de fondos, la respuesta fue que no había recibido ninguna.

El primer caso confirmado en Madre de Dios llegó el 29 de mayo, importado desde Juliaca en Puno. Pero la amenaza era más amplia. El decreto de emergencia abarcaba trece regiones: además de Puno, donde el brote había comenzado, incluía Lima Metropolitana, Callao, Arequipa, Cusco, Huancavelica, Moquegua, Amazonas, Loreto, Tacna, Tumbes, Ucayali y Apurímac. En cada una de esas jurisdicciones, las autoridades sanitarias enfrentaban la tarea de vacunar a niños con esquemas incompletos, identificar casos sospechosos, rastrear contactos y contener la diseminación. Madre de Dios, sin embargo, estaba particularmente desprotegida.

La brecha entre lo que se necesitaba y lo que existía era brutal. De los quinientos cuarenta mil soles requeridos, setenta y cuatro mil debían ir a servicios de contratación y cuatrocientos veintiséis mil a personal, bienes, difusión, transporte y vigilancia. Sin esos fondos, la región no podría pagar el desplazamiento de equipos de salud a comunidades remotas, no podría contratar publicidad radial, no podría pagar a profesionales de salud bajo modalidades de locación de servicios, y no podría financiar el transporte de muestras de laboratorio. La investigación de casos sospechosos se paralizaría. La vacunación se detendría.

La Contraloría documentó todo esto en un informe de control fechado en junio, después de evaluar la situación entre el cinco y el nueve de ese mes. Los auditores habían solicitado información el veintisiete de mayo y nuevamente el ocho de junio. Las respuestas que recibieron revelaban una desconexión administrativa: la dirección de epidemiología sabía que necesitaba recursos pero no tenía cómo obtenerlos; la oficina de presupuesto no había recibido solicitud alguna de transferencia. Nadie estaba coordinando.

La recomendación de la Contraloría fue que se comunicara esta situación al titular de la Diresa para que adoptara medidas correctivas. Pero la región ya había actuado por su cuenta. El doce de junio, la Diresa Madre de Dios envió un oficio al Ministerio de Salud solicitando que efectuara la transferencia presupuestal necesaria para comenzar las intervenciones inmediatamente. En ese momento, el brote ya estaba en marcha, los casos podían multiplicarse, y la región seguía esperando que llegara el dinero.

La Dirección Regional de Salud de Madre de Dios no cuenta con presupuesto asignado para financiar la ejecución inmediata del Plan de Acción
— Contraloría General de la República
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué una región declara una emergencia sanitaria pero no asigna presupuesto para responder a ella?

Model

Eso es lo que la Contraloría encontró. El decreto vino del nivel nacional, pero la ejecución depende de las direcciones regionales. Parece que no hubo coordinación entre quién declaraba la emergencia y quién tenía que financiarla.

Inventor

¿Cuánto dinero estamos hablando?

Model

Medio millón de soles para una región. Pero la dirección de epidemiología solo tenía diez mil. Es como decirle a alguien que apague un incendio pero darle un vaso de agua.

Inventor

¿Y qué pasa mientras esperan el dinero?

Model

Los casos no esperan. El sarampión se propaga. Los niños sin vacunar quedan expuestos. Las brigadas de salud no pueden llegar a las comunidades remotas sin transporte financiado.

Inventor

¿Esto es un problema solo de Madre de Dios?

Model

El decreto abarcaba trece regiones. Pero Madre de Dios fue donde la Contraloría encontró esta brecha específica. Es probable que otras regiones enfrenten problemas similares.

Inventor

¿Qué pasó después de que la Diresa pidió el dinero?

Model

El informe de la Contraloría es de junio. La solicitud de transferencia se hizo el doce de junio. No sabemos si el Ministerio respondió o cuándo llegó el dinero, si es que llegó.

Contact Us FAQ