En Managua, el Parlamento nicaragüense se detuvo para honrar a uno de esos hombres cuya vida entera fue una apuesta sostenida por los más vulnerables: José Ángel Bermúdez, dirigente sindical y militante sandinista fallecido recientemente, recibió póstumamente la Orden Comandante José Benito Escobar y la Medalla de Honor en Oro de la Asamblea Nacional. Su trayectoria —desde las aulas universitarias hasta las huelgas generales y los pasillos legislativos— encarna la tensión permanente entre el poder económico y la dignidad del trabajo. Los movimientos que perduran necesitan nombres que anclen su