A sus 80 años, Daniel Ortega ha convertido una revolución en dinastía: al ordenar reformas constitucionales que eliminarían las elecciones competitivas en Nicaragua, el mandatario cierra el último espacio formal donde los ciudadanos podían disputar el poder. Lo que comenzó como un movimiento de liberación se consolida ahora como un sistema de partido único, mientras la comunidad internacional observa con alarma cómo millones de nicaragüenses pierden su derecho fundamental al voto. El rechazo de Estados Unidos, Panamá y Costa Rica señala que este momento no es solo una crisis nacional, sino una
Nicaragua inicia reformas para eliminar elecciones tras orden de Ortega
La medida afecta directamente a millones de nicaragüenses al eliminar su derecho fundamental al voto y a participar en procesos electorales democráticos.