Nicaragua firma libro de condolencias y reitera apoyo a Venezuela tras sismos

Los terremotos causaron 2,646 muertes, 12,666 heridos, 15,050 personas sin vivienda y afectaron a 86,117 familias en Venezuela.
Nosotros muy bien conocemos el dolor que ocasionan los desastres naturales
Rosario Murillo explicó por qué Nicaragua se identifica con el sufrimiento de Venezuela tras los terremotos.

Los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 causaron 2,646 muertes, 12,666 heridos y dejaron 15,050 personas sin vivienda en Venezuela. Nicaragua expresó permanentemente sus sentimientos de solidaridad, reconociendo el dolor que ocasionan los desastres naturales por experiencia propia.

  • Terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 el 24 de junio en Venezuela
  • 2.646 muertes, 12.666 heridos, 15.050 personas sin vivienda
  • 189 edificios colapsados, principalmente en La Guaira
  • 86.117 familias requieren asistencia inmediata

Nicaragua firmó libro de condolencias en apoyo a Venezuela tras terremotos del 24 de junio que dejaron 2,646 muertos y miles de damnificados, reiterando su solidaridad con el país sudamericano.

En Managua, el viceministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, Denis Moncada, se presentó en la Embajada de Venezuela el 3 de julio para firmar el libro de condolencias abierto en honor a las víctimas de los terremotos que sacudieron al país sudamericano nueve días antes. El acto fue más que ceremonial: representaba el reconocimiento oficial del Gobierno Sandinista ante una catástrofe que ha dejado cicatrices profundas en Venezuela y que, según los registros más recientes, ha cobrado un precio humano devastador.

Los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 que ocurrieron el 24 de junio han dejado un saldo de 2.646 muertes confirmadas. A esa cifra se suman 12.666 personas heridas y 6.462 rescatadas de entre los escombros. Pero los números no cuentan la historia completa. Quince mil 50 personas perdieron sus hogares. Ochenta y seis mil 117 familias han requerido asistencia inmediata. Ochocientos ochenta y cinco edificios sufrieron daños estructurales, de los cuales 189 colapsaron por completo, la mayoría concentrada en el estado de La Guaira, en el norte del país, que se convirtió en el epicentro de la devastación.

Rosario Murillo, copresidenta de Nicaragua, explicó el significado de la firma del libro. No era un gesto vacío, sino la reiteración de un acompañamiento que, según ella, Nicaragua ha mantenido de forma constante. "Tuvimos la firma del Libro de Condolencias en la Embajada de Venezuela, trasladando, como hemos venido trasladando todos los días, nuestros fraternales sentimientos de solidaridad y acompañamiento en el dolor, que nosotros muy bien conocemos", expresó. Esa última frase carga con el peso de la experiencia propia: Nicaragua, como nación ubicada en una zona de alta actividad sísmica, comprende de manera íntima lo que significa perder vidas y hogares a causa de desastres naturales.

Murillo enfatizó que la verdadera magnitud de la tragedia no se mide solo en estructuras derribadas o en familias desplazadas, sino en las vidas que se perdieron y en el vacío irreparable que dejan en sus comunidades. Esa perspectiva humanista enmarcó la posición oficial de Nicaragua: no se trata de cifras diplomáticas, sino de reconocer el sufrimiento de un pueblo hermano.

Venezuela enfrenta ahora la tarea monumental de reconstrucción. Con casi 190 edificios completamente colapsados y decenas de miles de personas sin acceso a vivienda, la crisis inmediata es de alojamiento y servicios básicos. El Gobierno venezolano ha caracterizado estos terremotos como la "mayor tragedia natural" en la historia del país. La solidaridad internacional, expresada a través de gestos como el de Nicaragua, representa tanto un reconocimiento del alcance de la catástrofe como una señal de que la comunidad regional está atenta a las necesidades de Venezuela en los meses de reconstrucción que se avecinan.

Tuvimos la firma del Libro de Condolencias en la Embajada de Venezuela, trasladando, como hemos venido trasladando todos los días, nuestros fraternales sentimientos de solidaridad y acompañamiento en el dolor, que nosotros muy bien conocemos
— Rosario Murillo, copresidenta de Nicaragua
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Nicaragua decidió hacer un gesto formal como firmar un libro de condolencias? ¿No es algo que ya había expresado?

Model

Porque en diplomacia, los gestos formales importan. Nicaragua ya había expresado solidaridad, pero firmar el libro en la embajada es diferente: es el Gobierno oficial reconociendo públicamente la magnitud de lo que pasó, dejando constancia de que esto no es un comentario pasajero.

Inventor

Murillo menciona que Nicaragua "muy bien conoce" el dolor de los desastres naturales. ¿Qué quiere decir con eso?

Model

Que Nicaragua está en una zona sísmica activa. Ha vivido terremotos propios, ha perdido vidas propias. Cuando dice que conoce ese dolor, no está hablando en abstracto. Está diciendo: nosotros hemos estado donde ustedes están ahora.

Inventor

Los números son enormes. Casi 2.700 muertos, 15.000 sin casa. ¿Cómo se recupera un país de algo así?

Model

Lentamente, y con ayuda. Venezuela va a necesitar recursos, expertise en reconstrucción, apoyo logístico. Lo que hace Nicaragua al firmar ese libro es señalar que, al menos en la región, no está sola en esto.

Inventor

¿Hay algo que sorprenda en cómo se reporta esta noticia?

Model

Lo que llama la atención es que se enfatiza tanto el acompañamiento emocional como las cifras. No es solo "murieron 2.646 personas". Es "murieron 2.646 personas y eso deja un vacío en las familias". Eso refleja cómo se entiende la tragedia: no como estadística, sino como ruptura humana.

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