En un momento en que el poder se ejerce sobre la biología antes que sobre los cuerpos, los neuroderechos emergen como respuesta a una realidad que la ley aún no comprende del todo: los algoritmos de las plataformas digitales no solo capturan la atención, sino que suprimen activamente las regiones cerebrales responsables del juicio autónomo. Investigaciones recientes con neuroimagen demuestran que el consumo de videos cortos desactiva la corteza prefrontal y altera el metabolismo del glutamato, dejando al usuario en un estado de automatización inducida. La pregunta que se abre ante legisladores
Neuroderechos sin base científica: por qué la regulación de algoritmos exige fundamentación neurobiológica
El impacto afecta la autonomía mental y el libre albedrío de usuarios de plataformas digitales, especialmente poblaciones vulnerables expuestas a manipulación neurobiológica sistemática.
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