La cantidad de consultas hizo que tuviésemos que armar este hospital
Cuando el fútbol convierte las calles en ríos de humanidad, el Estado debe aprender a nadar con la corriente. En Neuquén, la victoria de la Selección Argentina ante Egipto desbordó los cálculos oficiales: 380 efectivos policiales, un hospital móvil y la red celular colapsada fueron los protagonistas silenciosos de una celebración que la ciudad vivió con alegría y con riesgo a partes iguales. Tres personas —dos niños y una mujer— pagaron con heridas el precio de la euforia colectiva, mientras las autoridades ya miraban hacia el próximo partido con la certeza de que lo vivido era apenas un ensayo.
- La victoria argentina desató una concentración masiva que superó todos los cálculos previos del operativo de seguridad provincial.
- El colapso de la red celular dejó a miles de personas sin poder comunicarse con sus familias, convirtiendo la alegría en angustia para muchos.
- Las autoridades improvisaron en tiempo real: montaron un hospital móvil en Diagonal Alvear y habilitaron las redes sociales como canal de búsqueda de personas.
- Dos niños con heridas cortantes y una mujer agredida fueron trasladados a centros de salud, recordando que la euforia colectiva tiene costos humanos concretos.
- Con el próximo partido programado para una noche de sábado, el gobierno ya anticipa una convocatoria aún mayor y prepara un operativo de mayor escala.
Cuando Argentina venció a Egipto, las calles de Neuquén se transformaron en algo que el gobierno provincial había imaginado, pero no del todo. El operativo original era modesto: dos ambulancias, policías y bomberos. La realidad fue otra. La magnitud de la celebración obligó a improvisar sobre la marcha.
En Diagonal Alvear se instaló un puesto médico avanzado con camillas y personal sanitario. Luciana Ortíz Luna, secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, reconoció que la cantidad de consultas superó lo previsto y que el hospital móvil fue una respuesta de emergencia, no un plan original. Más de 380 efectivos policiales con chalecos identificatorios se distribuyeron por el centro, junto a más de 30 integrantes del SIEN y una segunda ambulancia en otra intersección clave.
El problema más inesperado no fue físico sino invisible: la red celular colapsó bajo el peso de decenas de miles de usuarios simultáneos. Sin poder llamar ni coordinar, las autoridades ofrecieron asistencia a través de sus redes sociales para ayudar a localizar personas extraviadas entre la multitud.
A pesar del despliegue, tres personas debieron ser trasladadas a centros de salud: dos niños con heridas cortantes por caídas y una mujer víctima de una agresión. La celebración tuvo su cuota de daño.
Mientras la ciudad procesaba la noche, ya se pensaba en el sábado. Ortíz Luna fue directa: el próximo partido sería nocturno, con más gente y más tiempo en las calles. Lo desplegado no sería el último operativo, ni el más grande.
Cuando la Selección Argentina derrotó a Egipto, las calles de Neuquén se llenaron de gente. El gobierno provincial había previsto que esto sucedería, pero la magnitud de la celebración superó los cálculos iniciales. Lo que comenzó como un operativo de seguridad estándar se transformó rápidamente en una operación de emergencia a mayor escala, con hospitales móviles, cientos de policías y un problema que nadie había anticipado completamente: la imposibilidad de que la gente se comunicara por teléfono.
En el corazón del dispositivo estaba la Diagonal Alvear, donde las autoridades instalaron un puesto médico avanzado equipado con camillas y personal sanitario listo para responder a cualquier emergencia. Luciana Ortíz Luna, secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, explicó que el plan original era mucho más modesto. Dos ambulancias y equipos de la Policía Metropolitana y Bomberos debían ser suficientes. Pero cuando comenzaron a llegar los heridos y los asustados, quedó claro que necesitaban más. "La cantidad de consultas hizo que tuviésemos que armar este hospital en este lugar", recordó Ortíz Luna después.
La conectividad se convirtió en un problema tan grave como las lesiones físicas. Con decenas de miles de personas en las calles, la red celular colapsó. La gente no podía llamar a sus familias, no podía coordinar dónde encontrarse, no podía pedir ayuda por los medios convencionales. Las autoridades improvisaron una solución: ofrecieron asistencia a través de las redes sociales, con policías dispuestos a ayudar a localizar a personas desaparecidas durante la celebración. "Si llegan a tener alguna situación con sus familiares, pueden contactarse con nosotros por las redes sociales nuestras y nosotros buscarlos junto con la policía", dijo Ortíz Luna.
El operativo final fue masivo. Más de 380 efectivos policiales se distribuyeron por distintos sectores del centro neuquino, identificables por sus chalecos especiales. Participaron también más de 30 integrantes del SIEN, el sistema de emergencias médicas. Una segunda ambulancia se posicionó en la intersección de Ministro González y Buenos Aires, junto a un camión de Bomberos. A pesar de toda esta estructura, tres personas tuvieron que ser trasladadas a centros de salud: dos niños que sufrieron heridas cortantes al caer, y una mujer que fue agredida durante la celebración.
Mientras Neuquén procesaba lo que había sucedido, ya se pensaba en lo que vendría. El próximo partido de Argentina sería el sábado, y Ortíz Luna advirtió que todo sería diferente. "Suponemos que el sábado va a ser mucho más intenso, mayor cantidad de gente, pero además es de noche", señaló. Un partido nocturno significaba más gente en las calles, más tiempo de celebración, más oportunidades para que algo saliera mal. El operativo que acababa de desplegarse no sería el último, ni sería el más grande.
Notable Quotes
La cantidad de consultas hizo que tuviésemos que armar este hospital en este lugar— Luciana Ortíz Luna, secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos
El sábado va a ser mucho más intenso, mayor cantidad de gente, pero además es de noche— Luciana Ortíz Luna
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué un hospital móvil? ¿No había suficientes centros de salud en la ciudad?
Había, pero estaban lejos. Cuando decenas de miles de personas se reúnen en un solo lugar, no puedes esperar a que alguien llegue a un hospital. Necesitas que el hospital llegue a ellos.
Mencionaste que la conectividad fue un problema. ¿Eso fue sorpresa para las autoridades?
Parcialmente. Sabían que habría mucha gente, pero la realidad fue más dura. Cuando la red colapsa, pierdes tu capacidad de comunicar, de coordinar, de tranquilizar. Por eso ofrecieron ayuda a través de redes sociales, que funcionaban mejor.
¿Qué tipo de emergencias atendieron realmente?
Principalmente caídas. Cuando hay multitudes, la gente se cae. Dos niños con heridas cortantes. Pero también hubo una agresión, que es diferente, más preocupante.
¿Crees que estaban preparados para esto?
No completamente. Empezaron con dos ambulancias y tuvieron que montar un hospital móvil sobre la marcha. Eso te dice que subestimaron la magnitud.
¿Y para el próximo partido?
Será peor. De noche, más gente, más tiempo. Lo saben. Por eso dijeron que el operativo se reforzaría.