En las laderas de Acarí, Perú, la minera británica Nativo Resources ha elegido la paciencia como estrategia: en lugar de apostar todo el capital de una vez, dividió el desarrollo de su planta La Patona en tres fases sucesivas, con una inversión inicial de apenas 3,2 millones de dólares y el primer oro proyectado para finales de 2026. Es una filosofía antigua aplicada a la industria extractiva moderna — construir despacio para crecer con solidez — y recuerda que en la minería, como en tantas empresas humanas, la prudencia suele ser la forma más audaz de avanzar.