En el cruce entre la ambición tecnológica y el poder corporativo, Elon Musk eludió esta semana las preguntas sobre una posible fusión entre Tesla y SpaceX —una operación que crearía uno de los conglomerados más grandes de la historia, valuado en tres billones de dólares. Sin comprometerse públicamente, Musk reconoció la creciente convergencia entre ambas empresas, dejando abierta una puerta que los analistas ya estiman tiene más del 80% de probabilidades de cruzarse antes de 2027. Lo que está en juego no es solo una reorganización empresarial, sino una concentración de poder económico, tecnoló