España debuta con decepcionante empate sin goles ante Cabo Verde en el Mundial 2026

La campeona de Europa no pudo con el debutante
España empató sin goles ante Cabo Verde en su debut mundialista, sorprendiendo negativamente pese a ser la favorita del torneo.

En Atlanta, la campeona de Europa comenzó su andadura mundialista no con el rugido esperado, sino con el silencio de un marcador en blanco. España, favorita del torneo, se encontró ante Cabo Verde —país que disputaba su primer Mundial— con la misma perplejidad que acompaña a los grandes cuando la historia decide recordarles que el fútbol no reconoce títulos previos. El empate, lejos de ser una catástrofe, es una advertencia: en este torneo, ningún destino está escrito de antemano.

  • España, campeona de Europa, no pudo marcar un solo gol ante Cabo Verde, equipo debutante en su primera Copa del Mundo de la historia.
  • El portero caboverdiano Vozinha, de más de cuarenta años y carrera nómada, frustró a la Roja y acumuló dos millones de seguidores en Instagram en apenas dos horas.
  • La jornada confirmó que los favoritos no tienen nada garantizado: Uruguay, Bélgica e Irán también cedieron puntos en sus debuts.
  • En Burela, un pueblo gallego con raíces caboverdianas, el empate se vivió como una victoria; la política y la diáspora tiñeron de contexto cada partido del día.
  • España lidera el grupo H con un punto, igual que sus tres rivales, y el choque decisivo contra Uruguay en Guadalajara el 27 de junio ya se perfila como una final anticipada.

En Atlanta, bajo el calor de junio, España comenzó su camino hacia la segunda estrella mundial con un resultado que nadie esperaba: empate sin goles ante Cabo Verde, país que disputaba su primer torneo intercontinental de la historia. Luis de la Fuente alineó a sus mejores hombres —Rodri, Pedri, Gavi, Ferran Torres—, pero el equipo que había deslumbrado en la Eurocopa se apagó. Lamine Yamal entró en el último cuarto con más intención que efecto, y nada fue suficiente ante una defensa disciplinada liderada por Vozinha, un portero cuarentón cuya cuenta de Instagram creció a dos millones de seguidores en apenas dos horas.

No fue una sorpresa aislada. Arabia Saudí arrancó un empate histórico a Uruguay, Bélgica e Egipto igualaron 1-1 en Seattle, e Irán empató 2-2 con Nueva Zelanda en Los Ángeles —ciudad con la mayor diáspora iraní fuera de su país—, en un partido cargado de simbolismo político: afuera del estadio SoFi, unos 200 manifestantes pedían que Trump no negociara con el régimen de los ayatolás, apenas un día después de anunciarse un acuerdo de paz preliminar entre Washington y Teherán.

En el grupo H, las cuatro selecciones arrancaron la segunda jornada con un punto cada una. El encuentro entre España y Uruguay en Guadalajara, el 27 de junio, se antoja ya decisivo. Mientras tanto, en Burela —pueblo de Lugo donde cerca del diez por ciento de los vecinos tiene orígenes caboverdianos—, el empate se celebró como una victoria. El sueño español de la segunda estrella sigue intacto, pero el camino se ha vuelto más complicado de lo que nadie imaginaba.

En Atlanta, bajo el calor de junio, España comenzó su camino hacia la segunda estrella mundial con un resultado que nadie esperaba: cero goles, cero victorias, un punto repartido con Cabo Verde. La selección campeona de Europa, la que había ganado la Eurocopa hace apenas un año en Berlín, no pudo romper la defensa de un equipo debutante en una Copa del Mundo, un país que jugaba su primer torneo intercontinental de la historia.

Luis de la Fuente alineó a sus mejores hombres: Unai Simón en la portería, Rodri y Pedri en el mediocampo, Gavi y Ferran Torres en ataque. El equipo que había explotado la mezcla de control y electricidad durante toda la Eurocopa se apagó en el Mercedes Benz Arena. Pedri intentó inventar, Lamine Yamal entró en el último cuarto con más intención que efecto, pero nada fue suficiente. Cabo Verde, dirigida por Pedro Leitão Brito —Bubista—, un hombre que 44 años antes había visto el primer televisor llegar a su isla de Boa Vista durante el Mundial de 1982, defendió con disciplina. Su portero, Vozinha, un nómada del fútbol de más de cuarenta años, frustró a la Roja y vio cómo su cuenta de Instagram crecía a dos millones de seguidores en apenas dos horas de partido.

No fue una sorpresa aislada. En la misma jornada, Arabia Saudí arrancó un empate histórico a Uruguay, un resultado que alivió a España pero que también mostró que los favoritos no tenían garantizado nada. Bélgica y Egipto igualaron 1-1 en Seattle. Irán, jugando su primer partido en suelo estadounidense apenas un día después de que se anunciara un acuerdo de paz preliminar entre Washington y Teherán, empató 2-2 con Nueva Zelanda en Los Ángeles, en una ciudad donde vive la mayor población iraní fuera de su país. Alrededor de 200 miembros de la diáspora iraní protestaron a las puertas del estadio SoFi, algunos con carteles mostrando rostros de conciudadanos muertos, pidiendo que el presidente Trump no negociara con el régimen de los ayatolás.

En el grupo H, las cuatro selecciones comenzarían la segunda jornada con un punto cada una. La pelea por el primer puesto seguía intacta. Si España ganaba sus dos próximos partidos, lideraría el grupo, pero Uruguay pensaría lo mismo. El tercer encuentro entre ambas selecciones en Guadalajara, el 27 de junio a las dos de la mañana, se antojaba definitivo. Mientras tanto, en Burela, un pueblo de Lugo donde cerca del 10 por ciento de los vecinos tenía orígenes en Cabo Verde, celebraban el empate como si fuera una victoria. El presidente Pedro Sánchez había publicado un vídeo antes del partido recordando que la selección femenina ya había traído la segunda estrella en 2023, y que ahora la Roja buscaba la tercera. El rey Felipe VI, en el Congreso de los Diputados, había advertido que aunque el partido parecía asequible, los partidos de fútbol siempre eran fuente de sorpresas.

Alemania, en cambio, no sorprendió a nadie: goleó a Curazao 7-1. Suecia venció 5-1 a Túnez, un resultado que costó el puesto al seleccionador Sabri Lamouchi, despedido horas después de la derrota. Costa de Marfil debutó con victoria ante Ecuador, que estrelló tres disparos en los postes. Los Países Bajos empataron 2-2 con Japón en un partido donde Ronald Koeman defendió sus cambios tácticos pese a que un gol tardío de Daichi Kamada, tras un desvío, había frustrado la victoria neerlandesa. La FIFA, mientras tanto, rectificaba su decisión inicial y permitía el español en todas las ruedas de prensa del torneo, tras la polémica generada cuando no autorizó preguntas en castellano a Vinicius y Achraf Hakimi.

España seguía viviendo en la noche del 14 de julio de 2024 en Berlín, cuando Nico Williams, aún sobre el césped del Olímpico, había gritado: "Y ahora a por el Mundial". Ese sueño de la segunda estrella seguía intacto, pero el camino se había vuelto más complicado de lo que nadie había imaginado.

Y ahora a por el Mundial
— Nico Williams, tras ganar la Eurocopa 2024
Estoy muy feliz de representar a la gran, orgullosa y fuerte nación de Irán. Espero que el fútbol aporte alegría y disfrute, y que acerque las culturas y los países
— Amir Ghalenoei, seleccionador de Irán
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Cómo es posible que la campeona de Europa no pueda ganar a un equipo debutante?

Model

No es que Cabo Verde fuera un equipo cualquiera. Defendieron con una disciplina casi perfecta, sin miedo, sin complejos. España fue lenta, embotada. Perdió la electricidad que la caracteriza.

Inventor

¿Qué pasó con Pedri y los otros? ¿No tenían ideas?

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Pedri intentó, pero cuando un equipo se cierra así, la inventiva individual no es suficiente. Necesitas velocidad, necesitas sorprender. España fue predecible.

Inventor

¿Y Vozinha, el portero? ¿Es realmente un héroe?

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Lo es porque hizo su trabajo perfectamente. Pero también porque representa algo más: un hombre que vio el primer televisor en su isla hace 44 años, soñando con esto. Ahora tiene dos millones de seguidores en Instagram.

Inventor

¿Significa esto que España no puede ganar el Mundial?

Model

No. Significa que nada está garantizado. Uruguay también empató. Bélgica también. Los favoritos están todos en el mismo punto: uno. La pelea sigue abierta.

Inventor

¿Qué cambia ahora para España?

Model

Todo y nada. Tienen que ganar sus próximos partidos. El partido contra Uruguay en Guadalajara será definitivo. Pero la presión es diferente ahora. Ya no son invencibles.

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¿Cómo se siente un país cuando su selección no gana?

Model

En Burela celebraban. En el resto de España, probablemente con decepción. Pero también con la esperanza de que esto sea solo un tropiezo, no el final del camino.

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