Mundial 2026: especialistas advierten sobre riesgo de infartos por estrés emocional

Potencial aumento de muertes por infarto y emergencias cardiovasculares entre millones de aficionados expuestos a estrés emocional prolongado durante el torneo.
El tiempo es tejido: cada minuto sin tratamiento mata el corazón
La cardióloga Viviana Cavenago advierte sobre la urgencia de buscar atención médica inmediata ante síntomas de infarto.

Cada cuatro años, el fútbol convoca a millones de personas a una experiencia colectiva de emoción extrema que el corazón no siempre puede sostener. Durante el Mundial 2026, cardiólogos del Instituto Cardiovascular advierten que la intensidad emocional prolongada de 39 días de competencia —sumada al alcohol, el insomnio y el tabaco— puede multiplicar el riesgo de infartos y arritmias, especialmente en quienes ya cargan con vulnerabilidades cardíacas. La pasión por el juego es parte de lo que nos hace humanos, pero ignorar las señales del cuerpo en nombre de la lealtad al equipo puede costar la vida.

  • El riesgo de emergencia cardíaca se multiplica hasta 2,7 veces durante partidos de alta tensión emocional, según estudios publicados en The New England Journal of Medicine tras el Mundial de Alemania 2006.
  • El Mundial 2026 durará 39 días continuos, exponiendo a millones de aficionados a una cadena de picos emocionales que no da tregua al sistema cardiovascular.
  • El alcohol, la mala alimentación, el insomnio y el tabaco se acumulan partido a partido, creando una tormenta perfecta que eleva la presión arterial y fragiliza las arterias.
  • Los especialistas advierten que retrasar la consulta médica para ver el final de un partido puede ser fatal: ante un infarto, cada minuto destruye tejido cardíaco irreversible.
  • Dolor en el pecho, falta de aire, palpitaciones persistentes o desmayos son señales de crisis que no deben ignorarse por ningún marcador en el tablero.

El corazón late más fuerte cuando la pelota está en juego, y los cardiólogos del Instituto Cardiovascular llevan semanas advirtiendo sobre lo que eso significa para quienes ya tienen fragilidades en su sistema cardiovascular. El doctor Juan Pablo Costabel, jefe de la Unidad Coronaria del ICBA, señala que los datos son contundentes: durante el Mundial de Alemania 2006, el riesgo de emergencia cardíaca fue 2,7 veces mayor en los días de partido. En Francia 1998, tras la eliminación de Inglaterra ante Argentina, los infartos en el Reino Unido aumentaron un 25%. El patrón se repite con cada torneo.

Lo que ocurre en el cuerpo es fisiología pura: la adrenalina sube, la presión se dispara y el corazón trabaja al límite. En personas con enfermedad coronaria, ese esfuerzo puede romper las placas acumuladas en las arterias y desencadenar un infarto o una arritmia. La cardióloga Viviana Cavenago lo resume sin eufemismos: ante un infarto, el tiempo es tejido. Esperar el pitazo final puede ser una decisión irreversible.

Este Mundial agrava el riesgo por su extensión: del 11 de junio al 18 de julio, 39 días de exposición emocional continua. Para Argentina, eso podría significar hasta ocho partidos si el equipo llega a la final. A esa presión se suman los hábitos que se repiten en cada torneo —exceso de alcohol, comida abundante, poco sueño, tabaco— que juntos elevan la presión arterial y multiplican el peligro.

Los especialistas piden a quienes tienen antecedentes cardíacos que mantengan su medicación, eviten los excesos y descansen. Pero sobre todo, que aprendan a reconocer cuándo el cuerpo pide auxilio. Dolor intenso en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones o desmayos no son síntomas que puedan esperar al descanso del partido. Son señales de que el corazón ya no puede más, y en ese momento no hay resultado que justifique la demora.

El corazón late más fuerte cuando la pelota está en juego. Los cardiólogos del Instituto Cardiovascular conocen bien ese fenómeno, y durante estos días previos al Mundial 2026 no dejan de advertir sobre sus consecuencias. La pasión por el fútbol, dicen, puede ser letal para quienes ya cargan con fragilidades en el sistema cardiovascular.

El doctor Juan Pablo Costabel, jefe de la Unidad Coronaria del ICBA, ha visto los números. Estudios internacionales documentan un patrón claro: cuando hay un partido importante, los infartos se disparan. El trabajo más citado proviene de Alemania 2006, publicado en The New England Journal of Medicine. Durante los partidos de la selección alemana, el riesgo de una emergencia cardíaca fue 2,7 veces mayor que en días ordinarios. No es una anomalía aislada. En Francia 1998, cuando Inglaterra fue eliminada por Argentina en penales, los registros del Reino Unido mostraron un aumento del 25% en infartos en los días posteriores. El patrón es consistente: emoción intensa, consecuencias cardíacas graves.

Lo que ocurre en el cuerpo durante esos noventa minutos es fisiología pura. La adrenalina sube, la presión arterial se eleva, el corazón trabaja más rápido. En una persona sana, eso es incómodo pero manejable. En alguien con enfermedad coronaria, ese esfuerzo puede romper las placas de ateroma acumuladas en las arterias, desencadenando un infarto o una arritmia. La cardióloga Viviana Cavenago lo dice sin rodeos: ante un infarto, el tiempo es tejido. Retrasar la consulta, incluso para ver el final de un partido, puede ser fatal.

Este Mundial presenta un riesgo particular por su duración. Comenzará el 11 de junio y se extenderá hasta el 18 de julio, 39 días de exposición continua al estrés emocional. Para Argentina, el torneo podría significar hasta ocho partidos si el equipo avanza hasta la final. Eso es más de un mes de picos emocionales, cada uno potencialmente peligroso para millones de aficionados.

A la carga emocional se suman otros factores que los médicos ven repetirse en cada torneo. Durante los partidos, la gente come abundantemente, bebe alcohol en exceso, duerme poco y muchos fuman. Cada uno de estos hábitos eleva la presión arterial. Juntos, crean una tormenta perfecta para las complicaciones cardiovasculares. Los especialistas insisten en que quienes tienen antecedentes cardíacos deben mantener su medicación habitual, evitar los excesos y descansar adecuadamente. Pero lo más importante es reconocer cuándo algo está mal. Dolor intenso en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones persistentes, desmayos o cambios neurológicos repentinos no son síntomas que deban ignorarse por lealtad al equipo. Son señales de que el cuerpo está en crisis y necesita ayuda inmediata. Cuando eso ocurra, dicen los médicos, no hay partido que valga la pena esperar.

Las emociones intensas activan el sistema nervioso simpático, elevando la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el consumo de oxígeno del corazón
— Doctor Juan Pablo Costabel, jefe de la Unidad Coronaria del ICBA
Ante un infarto, el tiempo es tejido. Retrasar la consulta puede tener consecuencias graves
— Cardióloga Viviana Cavenago
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué el fútbol afecta el corazón de manera tan específica? ¿No hay otros eventos que generan estrés emocional similar?

Model

El fútbol tiene una particularidad: es impredecible y colectivo. Millones de personas experimentan la misma emoción al mismo tiempo, durante noventa minutos sin pausa. Otros eventos estresantes existen, pero pocos combinan esa intensidad, duración y sincronización.

Inventor

Los números que mencionan —2,7 veces más riesgo durante Alemania 2006— ¿son realmente significativos o estamos hablando de un aumento pequeño en términos absolutos?

Model

Depende de la población. Si hablamos de millones de personas viendo el partido, incluso un aumento porcentual modesto se traduce en decenas o cientos de infartos adicionales. Para alguien con enfermedad coronaria preexistente, ese 2,7 es la diferencia entre un día normal y uno donde el riesgo es real.

Inventor

¿Por qué los médicos no simplemente recomiendan que las personas con problemas cardíacos no vean los partidos?

Model

Porque eso es impracticable y, honestamente, inhumano. El fútbol es parte de la vida de estas personas. Lo que los médicos pueden hacer es preparar a la gente para reconocer cuándo algo está mal y actuar rápido, sin demora.

Inventor

La cardióloga dice que "el tiempo es tejido". ¿Qué significa eso exactamente?

Model

Significa que cada minuto que pasa sin tratamiento durante un infarto, el corazón muere un poco más. Las células cardíacas necesitan oxígeno. Si una arteria está bloqueada, esas células comienzan a morir. Después de cierto tiempo, ese daño es irreversible. Por eso esperar a que termine el partido puede ser la diferencia entre vivir y morir.

Inventor

¿Hay algo que las personas puedan hacer para disfrutar del Mundial sin poner en riesgo su salud?

Model

Sí. Mantener la medicación, evitar los excesos de comida y alcohol, dormir bien, no fumar. Y lo más importante: conocer los síntomas. Si sientes opresión en el pecho, falta de aire o palpitaciones extrañas, no esperes. Llama a emergencias. El partido seguirá, pero tu vida no.

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