En las calles de Nezahualcóyotl, una mujer de 32 años encontró en el pavimento en movimiento su única puerta de salida: se arrojó de un automóvil para escapar de quien, durante días, la había convertido en cautiva. El acto, captado por cámaras de seguridad, no es solo un hecho policial sino un espejo de la violencia de género que obliga a las mujeres a elegir entre el peligro conocido y el desconocido. Mientras su agresor permanece prófugo, ella se recupera bajo resguardo, y su historia resuena como una pregunta colectiva sobre los límites del abandono institucional y social.
Mujer se lanza de auto en movimiento para escapar de expareja en Nezahualcóyotl
Mujer de 32 años víctima de privación de libertad, agresión física y sexual, intoxicación forzada y cautiverio durante varios días; sufrió lesiones graves al escapar.