Muere Ramiro Valdés, histórico comandante de la Revolución Cubana, a los 94 años

Su partida duele profundamente, como la de un padre
Las palabras del presidente Díaz-Canel al enterarse de la muerte del comandante histórico.

Con la muerte de Ramiro Valdés Menéndez a los 94 años, Cuba pierde al último de los hombres que estuvieron junto a Fidel Castro desde el primer disparo de la revolución. Reclutado a los 21 años para el asalto al Cuartel Moncada en 1953, Valdés atravesó décadas de poder, caída y resurrección política, encarnando las contradicciones y la durabilidad del proyecto revolucionario cubano. Su partida no es solo la de un individuo, sino el cierre de un capítulo fundacional en una isla que hoy enfrenta su crisis más profunda en generaciones.

  • El gobierno cubano anunció la muerte sin revelar circunstancias ni planes funerarios, subrayando el hermetismo que caracterizó la vida pública de Valdés.
  • El presidente Díaz-Canel expresó un duelo casi filial, describiendo la pérdida como la de un padre, lo que revela cuánto peso simbólico cargaba este comandante para la generación gobernante.
  • Valdés fue apartado del poder durante 17 años tras una disputa con Fidel Castro, pero regresó sorpresivamente en 2003 y escaló hasta vicepresidente, desafiando toda lógica política convencional.
  • Su legado incluye declaraciones polémicas sobre internet —al que comparó con un potro salvaje— en una isla donde el acceso digital ha sido históricamente reprimido.
  • Su muerte ocurre mientras Cuba sufre colapso económico, apagones masivos y escasez de agua, marcando el fin de la generación fundadora en el peor momento material del régimen.

Ramiro Valdés Menéndez murió el domingo a los 94 años. El Partido Comunista de Cuba y el gobierno anunciaron su fallecimiento sin revelar las circunstancias ni los detalles del funeral. El presidente Miguel Díaz-Canel reaccionó casi de inmediato en redes sociales, escribiendo que la partida del comandante "duele profundamente, como la de un padre", y evocando su lealtad inquebrantable a los hermanos Castro y a la causa revolucionaria.

Nacido en Artemisa en 1932, Valdés fue reclutado a los 21 años para el asalto al Cuartel Moncada en 1953, el acto que encendió la revolución contra Batista. Combatió bajo el mando del Che Guevara, obtuvo el título de comandante de la Revolución y fue designado Héroe de la República. Cuando se fundó el Partido Comunista en 1965, ingresó al Buró Político, el núcleo más cerrado del poder cubano.

Sin embargo, su trayectoria tuvo una fractura notable: en 1986 fue apartado del poder tras una disputa con Fidel Castro mientras era ministro del Interior. Permaneció en silencio durante 17 años, con una sola aparición relevante en 1997, cuando encabezó la misión que repatrió los restos del Che Guevara desde Bolivia.

En 2003 regresó sorpresivamente al Consejo de Estado. Raúl Castro lo nombró ministro de Informática y Comunicaciones, cargo desde el que hizo declaraciones polémicas, comparando internet con un potro salvaje que debía ser domado. Ascendió a vicepresidente del Consejo de Ministros en 2009 y en 2011 se convirtió en el tercer hombre del Partido Comunista. La nueva Constitución de 2019 lo instaló como Viceprimer Ministro.

Su muerte llega en un momento de crisis aguda para Cuba: colapso económico, apagones generalizados y millones de ciudadanos sin acceso al agua. Con Valdés desaparece uno de los últimos eslabones vivos entre el presente del régimen y sus orígenes revolucionarios.

Ramiro Valdés Menéndez murió el domingo a los 94 años. El anuncio llegó a través de comunicados oficiales del Partido Comunista de Cuba y el gobierno de la isla, sin detalles sobre las circunstancias de su muerte ni información sobre los funerales. Su desaparición cierra un capítulo de la historia revolucionaria cubana: Valdés fue uno de los pocos hombres que estuvo junto a Fidel Castro desde el principio, cuando a los 21 años fue reclutado para participar en el asalto al Cuartel Moncada en 1953, el acto que encendió la revolución que derrocaría al dictador Fulgencio Batista.

El presidente Miguel Díaz-Canel respondió casi de inmediato en la red social X. Escribió que la partida del comandante "duele profundamente, como la de un padre". Recordó el apoyo discreto de Valdés, sus consejos, su dedicación al servicio de la patria. Díaz-Canel subrayó que cada acción de Valdés estuvo marcada por su lealtad absoluta a Fidel y Raúl Castro, a sus compañeros de lucha y al programa que nació en el Moncada.

Valdés nació el 28 de abril de 1932 en Artemisa, una ciudad al oeste de La Habana. Combatió bajo el mando del Che Guevara y se ganó el título honorífico de comandante de la Revolución. Cuando el Partido Comunista se fundó en 1965, lo nombraron miembro del Comité Central y del Buró Político, el círculo más cerrado del poder. Fue designado además como Héroe de la República de Cuba. Durante décadas fue una de las figuras más influyentes de la isla, especialmente en materia de seguridad del Estado.

Pero su trayectoria no fue lineal. En 1986, tras una disputa con Fidel Castro mientras se desempeñaba como ministro del Interior, fue apartado del poder. El gobierno nunca explicó públicamente qué sucedió. Valdés desapareció de la vida pública durante 17 años. Su único acto notable en ese período fue en 1997, cuando encabezó una misión a Bolivia para recuperar y traer a Cuba los restos del Che Guevara, asesinado allí tres décadas antes mientras intentaba iniciar otra revolución.

En 2003, de manera sorpresiva, fue reincorporado al Consejo de Estado. Tres años después, cuando Raúl Castro asumió el poder tras la enfermedad de su hermano Fidel, tomó una decisión que sorprendió a muchos: designó a Valdés, ya pasado los 70 años, como ministro de Informática y las Comunicaciones. En ese cargo, Valdés se hizo conocido por sus declaraciones polémicas sobre internet y la tecnología. En febrero de 2007, en un encuentro de expertos, comparó internet con un potro salvaje que debía ser domado, adviriendo que si no se controlaba podría convertirse en una fuente de exterminio para la humanidad. Pocas veces aparecía en público y nunca hablaba con la prensa.

Su resurrección política continuó. En 2009 fue ascendido a vicepresidente del Consejo de Ministros, manteniendo su cartera de Comunicaciones. En 2011, justo antes de cumplir 79 años, fue elegido como el número tres en la dirección del Partido Comunista, por debajo solo de Raúl Castro y José Ramón Machado Ventura. En 2019, bajo la nueva Constitución, se convirtió en Viceprimer Ministro de la República, un cargo creado por esa reforma. Su popularidad entre cubanos y extranjeros provenía tanto de su capacidad de regresar al poder después de caer en desgracia como de sus declaraciones controvertidas sobre tecnología en una isla donde el acceso estaba severamente limitado.

La muerte de Valdés ocurre en un momento de crisis profunda para Cuba. La isla enfrenta un colapso económico, cortes de energía generalizados, y al menos 2.7 millones de cubanos sufren falta de agua. Su desaparición marca el fin de una generación de líderes revolucionarios que construyeron el régimen hace más de siete décadas.

La partida física del comandante de la Revolución, Ramiro Valdés Menéndez, duele profundamente, como la de un padre
— Presidente Miguel Díaz-Canel, en la red social X
El potro salvaje puede y debe ser dominado, y las infocomunicaciones, puestas en función de la paz y desarrollo
— Ramiro Valdés, sobre internet, febrero de 2007
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué la muerte de Valdés importa ahora, en 2026, cuando Cuba enfrenta crisis tan inmediatas?

Model

Porque Valdés era el último eslabón viviente con 1953. Su muerte no es solo personal; es simbólica. Representa el fin de una generación que tomó las armas, que construyó todo esto con sus propias manos.

Inventor

Pero fue apartado del poder durante 17 años. ¿Realmente fue tan central?

Model

Eso es lo extraño. Fue central, luego fue nada, luego fue central de nuevo. Su regreso en 2003 fue un mensaje: que incluso los caídos en desgracia podían volver si demostraban lealtad. Eso importaba políticamente.

Inventor

¿Qué significa que Díaz-Canel lo comparara con un padre?

Model

Significa que Valdés fue mentor. No solo un funcionario. Alguien que aconsejaba, que representaba continuidad con el pasado revolucionario. Para Díaz-Canel, perder eso es perder una brújula.

Inventor

¿Y sus declaraciones sobre internet? ¿Eso lo define?

Model

Lo define porque mostró cómo pensaba la vieja guardia. Veía la tecnología como amenaza, no como herramienta. Eso explica por qué Cuba llegó tan tarde a internet, por qué el acceso fue tan controlado.

Inventor

¿Qué pasa ahora con el poder en Cuba?

Model

Eso es la pregunta. Valdés era un puente entre Raúl y Díaz-Canel. Sin él, la transición se vuelve más frágil. Y Cuba sigue en crisis.

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