En el cruce entre la justicia penal y la fragilidad humana, Sean Grayson —el exayudante del sheriff condenado a 20 años por asesinar a Sonya Massey en Illinois— murió en prisión a los 32 años, víctima de un cáncer de colon en etapa avanzada. Su muerte llega semanas después de que las autoridades rechazaran su solicitud de liberación médica, cerrando un caso que nació del llamado de auxilio de una mujer de 36 años y que se convirtió en símbolo del debate sobre violencia policial y rendición de cuentas. La historia de Grayson y Massey termina sin el desenlace que nadie anticipaba, dejando a una
Muere en prisión Sean Grayson, condenado por asesinato de Sonya Massey
Sonya Massey, mujer de 36 años, fue asesinada por disparos del exagente Grayson cuando llamó a la policía pidiendo ayuda ante un posible intruso en su hogar.